Aunque en Estados Unidos cerca de tres cuartas partes de los adultos consumen café semanalmente y más de dos tercios lo toman diariamente, y su consumo se asocia a un menor riesgo de varias enfermedades crónicas, hay al menos cuatro señales de alerta que desaconsejan beber café, según un experto.
Según la Asociación Nacional del Café (NCA, por sus siglas en inglés), en los últimos 20 años el consumo de café ha aumentado, un dato que coincide con los registros mundiales como la segunda bebida más popular del mundo, precedida por el agua.
El doctor Agustín Landívar explica que, para la gran mayoría, tomar café representa un impulso de energía para encender el sistema nervioso por la mañana, acelerar el metabolismo y mejorar el estado de ánimo. Además, actúa como un excelente diurético natural.
Esta bebida, considerada maravillosa para algunos, tiene algunos efectos secundarios en otros, como la acidez, altera su presión arterial o les quita el sueño.
4 señales de alarma

El doctor recomienda estar atentos a las señales que nos da el cuerpo tras consumir café, sobre todo si tienes estas condiciones:
1. Si sufres de gastritis, cuidado con el tipo de café
Landívar sugiere evitar el consumo de café cuando hay un diagnóstico de gastritis, al menos por unos meses mientras se recupera la mucosa digestiva. También recomienda evaluar factores como la bacteria Helicobacter pylori o la sensibilidad a los lácteos y al trigo.
Luego puedes consumir café orgánico en grano o molido de forma natural, evitando los productos ultraprocesados. Para el experto el problema no es el grano en sí, sino el proceso industrial; por ejemplo, el café instantáneo suele ser el principal responsable de la irritación estomacal debido a los procesos químicos que atraviesa.
2. ¿Te cambia el humor? El sistema nervioso habla
Uno de los componentes activos del café es la cafeína, un estimulante natural del sistema nervioso simpático. Los niveles de tolerancia a la cafeína varían con las personas, y en algunos casos, además de mantenernos alerta, puede causar irritabilidad, ansiedad o mal humor.
Para contrarrestar estos efectos, recomienda llevar una dieta rica en hojas verdes, frutas y tés relajantes como la manzanilla o la valeriana para equilibrar el cuerpo.
3. Presión alta y taquicardias: una combinación peligrosa
Por ser una bebida estimulante, el café no es recomendable en el caso de personas con hipertensión o a quienes se les acelera el corazón. Mientras que, para las personas que sufren de tensión baja, el café puede ser un gran aliado para darte ese empujón que necesitas.
“Si hay problemas de ritmo cardíaco, antes de buscar un estimulante, es vital revisar los niveles de magnesio, calcio o el funcionamiento de la tiroides”, advierte.
4. Insomnio y ansiedad: el enemigo del descanso
Las personas con ansiedad constante, con tendencia a pasar noches en vela o con ataques de pánico, al consumir cafeína pueden exacerbar estos síntomas. “El cuerpo necesita descanso y reparación; un sistema nervioso sobreestimulado bloquea la producción de melatonina y eleva el cortisol (la hormona del estrés), afectando gravemente tu calidad de vida”, explica.
El experto concluye que, si acostumbras a beber café, debes convertirlo en un ritual de salud, tomando en cuenta tres factores clave: elegir granos de especialidad, controlar las porciones y escuchar siempre a tu cuerpo.








