La llegada del verano en Estados Unidos no solo aumenta el riesgo de sufrir una deshidratación, sino también un golpe de calor. Ambos escenarios podrían poner en riesgo tu vida si no son detectadas a tiempo, así que debes prestar atención a los síntomas silenciosos.
Aunque los desmayos o sentir la piel muy caliente son signos claros de un golpe de calor, expertos indican cuáles son las señales menos evidentes que arroja el cuerpo ante el calor intenso y que retrasan la atención médica urgente.
Especialistas del portal Tua Saúde apuntan tres síntomas poco frecuentes: confusión o cambio de comportamiento, respiración agitada y un repentino stop de la sudoración.
Las 3 señales silenciosas de un golpe de calor que no puedes ignorar
1. Sentir confusión o cambios en el comportamiento
Una ligera alteración del estado mental es el síntoma al que menos se le presta atención, pero que podría detectar a tiempo un golpe de calor. Por ejemplo, la persona podría responder lento o tener dificultad para completar una frase. También sentir desorientación o problemas para hablar con soltura.
Asimismo, se puede experimentar irritabilidad o comportamiento inusual. En ocasiones estos síntomas se confunden con cansancio o deshidratación leve, por lo que no se busca ayuda hasta que la situación empeora.
2. Respiración y pulso acelerado
Si la frecuencia cardiaca y la respiración aumentan sin razón aparente, es probable que se trate de un golpe de calor. Mientras el cuerpo intenta enfriarse, el corazón trabaja más rápido para distribuir la sangre hacia la piel para disipar el calor.
Si después de pasar mucho tiempo frente a las altas temperaturas sientes palpitaciones, respiraciones aceleradas o agitación estando en reposo, lo más recomendable es que asistas a urgencias médicas.
3. Dejar de sudar repentinamente
Un golpe de calor no es sinónimo de sudar exageradamente, todo lo contrario. Dejar de sudar repentinamente se debe a que el organismo deja de regular adecuadamente su temperatura.
Cuando esto sucede, la piel se enrojece, se siente caliente y seca indicando que ya el cuerpo no puede enfriarse por sí mismo.
Para evitar un golpe de calor, expertos indican que la solución más efectiva es mantener una buena hidratación, especialmente si vas a estar expuesto a altas temperaturas por largo tiempo.
En este sentido, es vital tomar agua antes de sentir sed y procura que no esté demasiado fría, para que el cambio de temperatura brusco no provoque algún malestar.








