La denominada SAFE for Kids Act entrará en vigor el 25 de enero de 2027 y establece nuevas obligaciones para las principales plataformas digitales, que deberán modificar la forma en que ofrecen contenido personalizado y gestionan las notificaciones dirigidas a usuarios menores.
La normativa contempla que las redes sociales donde los menores pasen una parte significativa de su tiempo consumiendo contenidos mediante sistemas algorítmicos deberán solicitar el consentimiento de los padres o tutores antes de activar esas funciones.
Entre las plataformas alcanzadas por la medida se encuentran servicios como Facebook, Instagram, YouTube, TikTok, Snapchat y X, que deberán adaptar sus sistemas para cumplir con los nuevos requisitos.
En caso de que los padres no autoricen el acceso a estas herramientas, los menores podrán continuar utilizando las plataformas, pero con limitaciones: recibirán contenido en orden cronológico de cuentas que ya siguen y no podrán recibir notificaciones entre la medianoche y las 6:00 de la mañana.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, defendió la iniciativa como una medida para proteger a los jóvenes de lo que calificó como mecanismos digitales diseñados para mantenerlos conectados de manera constante. La ley permite a la fiscalía general presentar demandas contra empresas que incumplan la regulación y establece multas de hasta 5,000 dólares por infracción.
Privacidad y verificación de edad generan debate
Uno de los principales puntos de discusión alrededor de la ley es el mecanismo de verificación de edad y consentimiento parental. Organizaciones defensoras de derechos digitales han advertido que estas medidas podrían provocar una mayor recopilación de datos personales de usuarios y familias.
Analistas de políticas tecnológicas han cuestionado si los métodos utilizados para comprobar la edad podrían implicar el uso de información sensible, incluidos datos biométricos, mientras defensores de la regulación sostienen que existen alternativas técnicas para verificar edades sin exponer datos privados.
La industria tecnológica también ha expresado reservas sobre la aplicación de la normativa. Organizaciones que representan a compañías del sector señalaron que aún existen dudas sobre la implementación práctica de algunos aspectos de la ley, especialmente en materia de privacidad y cumplimiento técnico.
Por otro lado, grupos dedicados a la protección infantil consideran que Nueva York establece un nuevo precedente al enfocarse en los feeds algorítmicos y las notificaciones nocturnas como factores que pueden afectar el bienestar de los menores.
La regulación podría enfrentar desafíos legales antes de su entrada en vigencia, debido a cuestionamientos relacionados con libertad de expresión y derechos digitales. Sin embargo, sus impulsores consideran que la medida podría convertirse en un modelo para otros estados que buscan establecer mayores controles sobre el uso de redes sociales por parte de menores.
La implementación de la SAFE for Kids Act será seguida de cerca por otras jurisdicciones de Estados Unidos, en medio del creciente debate sobre el equilibrio entre protección infantil, privacidad y acceso a las plataformas digitales.








