Las amenazas climáticas siguen acechando con fuerza a la Ciudad de Nueva York, principalmente en comunidades costeras, como Coney Island y otras partes de los cinco condados, que en los últimos años han sufrido decenas de muertes y miles de damnificados debido a tormentas, huracanes y feroces fenómenos ambientales.
Y en su afán de que la Gran Manzana esté preparada ante futuras inundaciones y marejadas costeras, y evitar cosas que lamentar, el alcalde Zohran Mamdani anunció este viernes que la administración municipal contratará más personal para casi 70 puestos, entre ingenieros, planificadores urbanos e inspectores de campo para reforzar la protección de la Gran Manzana ante futuras amenazas climáticas, a través de la Oficina de Resiliencia Costera, que trabaja con diversas agencias en planificación, operaciones y proyectos.
Asimismo, se invertirán $108 millones de dólares para mejorar el funcionamiento del sistema de alcantarillado en toda la ciudad y $95 millones de dólares para solucionar problemas serios de inundación en particular en el condado de Brooklyn, al tiempo que se busca proteger mejor a las comunidades costeras frente al aumento del nivel del mar y las tormentas severas producto del cambio climático.
“A medida que se acelera el cambio climático, también deben intensificarse nuestros esfuerzos para proteger a nuestras comunidades de las inundaciones y los fenómenos meteorológicos extremos. Y esta inversión garantiza que la Oficina pueda seguir el ritmo de los miles de millones de dólares destinados a infraestructura de prevención y mitigación de inundaciones que se construirán y pondrán en marcha en los próximos años”, dijoel mandatario local.
“Integrada por ingenieros, expertos en gestión de riesgos de inundación y equipos de mantenimiento, la Oficina de Resiliencia Costera impulsará oportunidades laborales relacionadas con la resiliencia, al tiempo que asegura que nuestra ciudad esté preparada para cualquier desafío que surja”, agregó Mamdani.
El burgomaestre destacó que la oficina encargada de asuntos de resilencia costera ha tenido que trabajar por años con un equipo de tan solo seis personas y el apoyo de personal asignado temporalmente desde otras áreas.
Pero ahora se invertirán $43.2 millones de dólares en el plan financiero de la ciudad, incluidos $10,6 millones en el año fiscal en curso para contratar a más personas y promover estrategias de resiliencia costera a largo plazo de la ciudad para proteger las 520 millas de costa de la ciudad de Nueva York.
Lisa Garcia, comisionada del Departamento de Protección Ambiental de la Ciudad de Nueva York, dijo que el gobierno municipal está comprometido en proteger a todos los neoyorquinos frente a huracanes, lluvias intensas y otros riesgos derivados del cambio climático.
“Esto requiere una inversión sostenida tanto en infraestructura como en el personal que la mantiene operativa. Y ampliar la Oficina de Resiliencia Costera fortalece nuestra capacidad para salvaguardar el litoral, prepararnos ante los impactos climáticos y proteger a las comunidades, empresas e instalaciones críticas que hacen funcionar nuestra ciudad”, dijo la funcionaria.
La administración Mamdani recordó que eventos climáticos como el huracán Sandy, en 2012, causó la muerte de 44 neoyorquinos y daños por valor de casi $19,000 millones de dólares, por lo que urgen medidas de preparación, especialmente porque cerca de 440,000 neoyorquinos, 14.500 empresas y propiedades valoradas en aproximadamente $250,000 millones de dólares se encuentran dentro de la zona de la ciudad con riesgo de inundación.

Kate Boicourt, directora para el Estado de Nueva York del Environmental Defense Fund, destacó que el hecho de que las autoridades municipales reconozcan que crear una fuerza laboral centrada en la resiliencia es fundamental para mantener a Nueva York segura y con una economía firme, ayudará también a generaciones venideras.
“Por primera vez, el responsable de la gestión de inundaciones costeras de la ciudad de Nueva York contará con un equipo sólido y bien dotado de personal, dedicado a proteger a los neoyorquinos frente a los crecientes riesgos de inundación”, destacó la experta en medio ambiente.
Esther Rosario, directora ejecutiva de la organización Climate Jobs New York, puso de ejemplo el devastador impacto de las inundaciones que se han registrado en la ciudad durante el actual verano para señalar que hacía mucho tiempo urgía que la Ciudad adoptara medidas significativas para preparar a la ciudad de Nueva York ante los efectos del clima cambiante.

“Estar a la altura de las circunstancias exige una inversión pública decidida en la infraestructura que proteja a nuestras comunidades”, dijo Rosario. “Estas inversiones ayudarán a proteger a los neoyorquinos frente a futuras tormentas, al tiempo que generan empleo en la construcción de una ciudad más resiliente”.
La Oficina de Resiliencia Costera tiene 15 proyectos de infraestructura en marcha, entre ellos el primer sistema importante de protección contra inundaciones costeras de la ciudad: el proyecto East Side Coastal Resiliency (ESCR), valorado en $1,450 millones de dólares, que protegerá a más de 110,000 neoyorquinos.
Datos
- 69 nuevos puestos de trabajo se habilitarán entre ingenieros, planificadores urbanos e inspectores de campo
- $108 millones de dólares para mejorar el funcionamiento del sistema de alcantarillado
- $95 millones de dólares para solucionar problemas serios de inundación en particular en el condado de Brooklyn
- $43.2 millones de dólares se invertirán en el plan financiero de la ciudad, incluidos $10,6 millones en el año fiscal en curso
- 520 millas de costa de la ciudad de Nueva York hay que proteger
- 44 neoyorquinos y daños por valor de casi $19,000 millones de dólares dejó el Huracán Sandy en NYC en 2012
- 440,000 neoyorquinos, 14,500 empresas y propiedades valoradas en aproximadamente $250,000 millones de dólares se encuentran dentro de la zona de la ciudad con riesgo de inundación
- 15 proyectos de infraestructura hay en marcha para proteger a los neoyorquinos de inundaciones
- El proyecto East Side Coastal Resiliency (ESCR), valorado en $1,450 millones de dólares, protegerá a más de 110,000 neoyorquinos








