El compuesto más conocido para tratar la disfunción eréctil podría sumar una función inesperada: frenar la formación de metástasis en distintos tipos de cáncer. Investigadores del Weizmann Institute of Science, junto a expertos de Estados Unidos e Israel, demostraron que el sildenafil —principio activo del Viagra— limita la capacidad de las células tumorales para emplear el colesterol, un componente esencial para la supervivencia y expansión de los tumores en el organismo.
Los resultados, publicados en la revista Cancer Research, y anunciados en Infobae a mediados de julio, surgen de experimentos en ratones, cultivos celulares y el análisis estadístico de grandes bases de datos de pacientes, lo que abre la puerta a un potencial nuevo uso para uno de los fármacos más comercializados del mundo.
El hallazgo ofrece una perspectiva innovadora sobre la biología tumoral y la terapia oncológica. Tradicionalmente, el tratamiento del cáncer se enfocó en atacar directamente las células malignas o en inhibir vías de señalización específicas.
Sin embargo, el trabajo liderado por la profesora Ayelet Erez y su equipo reveló una nueva vía biológica donde el metabolismo del colesterol adquiere un papel central en la capacidad de las células cancerosas para migrar, invadir otros órganos y formar metástasis.
“Hemos descubierto una nueva vía biológica que vincula una molécula de señalización bien conocida con la regulación del colesterol dentro de las células, y hemos demostrado cómo se puede aprovechar esta vía para interferir con la capacidad de las células cancerosas para formar metástasis”, afirma Erez.








