Stevie Wonder inició acciones legales para recuperar una propiedad en Los Ángeles que, según la demanda, ha estado ocupada sin pagar alquiler durante 38 años. El cantante presentó una denuncia civil contra Carmen Efferson, quien presuntamente fue su prometida, para solicitar que abandone la vivienda de tres habitaciones que posee en Hollywood Hills.
La demanda fue presentada el jueves ante un tribunal superior de Los Ángeles. Según los documentos legales citados por Rolling Stone, Efferson reside en el inmueble desde 1988, cuando ambos habrían acordado verbalmente que ella podría vivir allí sin pagar alquiler. Sin embargo, la relación entre las partes se habría deteriorado después de que representantes del artista intentaran ingresar a la casa para realizar una inspección vinculada con la renovación del seguro de la propiedad.
De acuerdo con la documentación judicial, el equipo de Wonder intentó acceder a la vivienda en tres ocasiones durante julio. El objetivo era revisar el inmueble como parte del proceso de renovación del seguro, pero Efferson se negó a permitir la entrada.
La mujer respondió a las comunicaciones de los abogados del cantante mediante correos electrónicos en los que cuestionó el tono de las solicitudes y afirmó sentirse acosada. En uno de los mensajes dirigidos al abogado David Huff, escribió: “Tu tono racista y despiadado, propio de un ‘privilegio masculino blanco’ —otra vez contigo—, me hace sentir acosada”.
En el mismo correo, Efferson manifestó su rechazo a que los representantes del artista ingresaran en la vivienda. “No doy mi consentimiento a tus ÓRDENES de entrar en el lugar donde vivo. No intentes ponerte en contacto conmigo”, expresó.
Huff respondió que él no había redactado la carta que originó el intercambio. Según su aclaración, la comunicación había sido enviada por su socia, Tempestt Tatum, a quien describió como una persona que no era racista, insensible, blanca ni hombre.
Los desacuerdos continuaron a través de otros mensajes. Posteriormente, los abogados de Wonder notificaron a Efferson que el acuerdo verbal que le permitía permanecer en la propiedad había sido revocado por incumplimiento, según los argumentos expuestos en la demanda.
Como parte del procedimiento, el equipo legal del cantante comunicó a Efferson que debía desalojar la casa antes del 27 de agosto de 2026. No obstante, según la demanda, la mujer permaneció en el inmueble una vez vencido ese plazo.
Ante esta situación, Wonder acudió a los tribunales para solicitar una orden que permita recuperar la posesión de la propiedad y poner fin al acuerdo que, de acuerdo con su versión, se mantuvo durante casi cuatro décadas.
Además del desalojo, el artista reclama una indemnización de 600 dólares. Esa cantidad corresponde, según la información presentada, al importe que adeuda por la renovación vencida del seguro de la vivienda. El equipo legal también busca que se reconozcan los gastos razonables derivados del proceso judicial.








