Las hijas gemelas del rapero Sean “Diddy” Combs lanzarán una línea de ropa mientras su padre cumple condena por delitos de transporte para facilitar la prostitución.
De acuerdo con Page Six, Sean “Diddy” Combs está asesorando a sus hijas Jessie y D’Lila Combs desde Fort Dix, la cárcel de baja seguridad de Nueva Jersey en la que se encuentra recluido. Las gemelas aseguraron que la situación que enfrenta su padre, un juicio que acapara titulares en 2025, no afectará sus proyectos.
“Su prensa es su prensa y nuestra prensa es nuestra prensa. Nuestros caminos son independientes. Intentamos mantener una actitud positiva y estamos centrados en lo que estamos construyendo”, dijo D’Lila a Page Six.
Las gemelas trabajan en la línea de ropa urbana/casual 12TWINTY1, un proyecto que idearon al graduarse de secundaria y antes del arresto de su padre en septiembre de 2024.
“Llevamos planeando esto unos tres años. Desde que éramos pequeñas, nos ha encantado la moda ”, dijo Jessie.
Las jóvenes de 19 años afirman que sus padres las inspiraron ya que tanto el rapero como su fallecida madre, la modelo Kim Porter, fueron íconos de la moda. “Nuestro padre siempre ha tenido un estilo increíble, y nuestra madre [la fallecida modelo Kim Porter] también, así que ambos nos han inspirado”, dijo D’Lila.
Con respecto a su padre, Jessie dijo que el rapero las ha estado ayudando en el proceso. “Está muy orgulloso de nosotros. Hemos acudido a él en busca de consejo muchas veces y nos ha ayudado muchísimo”
Sean “Diddy” Combs fue declarado culpable de dos cargos de transporte para facilitar la prostitución en un juicio de ocho semanas con jurado en Nueva York. Tras su arresto en septiembre de 2024 dueño de “Bad Boy Records” fue acusado de tráfico sexual y conspiración, cargos graves con los que enfrentaba la cadena perpetua pero fue declarado inocente por el jurado.
Combs fue acusado por múltiples mujeres, incluyendo su expareja Cassie Ventura, de abuso sexual, maltrato y extorsión. Además, algunas aseguraban que el músico las obligaba a drogarse en sus famosas fiestas y tener sexo con trabajadores sexuales en jornadas que duraban días. A pesar de las decenas de testigos, el jurado determinó que Combs solo era culpable de transporte para facilitar la prostitución y cumple condena en Nueva Jersey.








