InfoENN – El Nuevo Norte INWOOD, NY.– El respaldo del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, a la candidata Darializa Ávila Chevalier ha encendido una nueva batalla interna dentro del Partido Demócrata y ha colocado la primaria del Distrito Congresual 13 en el centro del tablero político neoyorquino.
La decisión de Mamdani no solo representa un apoyo a una aspirante progresista frente al congresista Adriano Espaillat, sino que también abre una confrontación de mayor alcance entre el ala tradicional del Partido Demócrata y los sectores socialistas democráticos que buscan ampliar su influencia en Nueva York.
Espaillat, considerado una de las figuras dominicanas más influyentes en la política estadounidense, ocupa el escaño del Distrito 13 desde 2017 y preside el Caucus Hispano del Congreso. Su distrito incluye comunidades claves como Harlem, Washington Heights, Inwood y sectores del Bronx, zonas con fuerte presencia latina, afroamericana, inmigrante y trabajadora.
El respaldo de Mamdani a Ávila Chevalier, una candidata vinculada al movimiento progresista y respaldada por Democratic Socialists of America, ha sido interpretado por observadores políticos como una señal de que la izquierda demócrata busca medir fuerzas contra uno de los congresistas hispanos más visibles del país.
La movida también ha provocado una reacción del establishment demócrata, que ve en Espaillat a un dirigente con experiencia, relaciones institucionales y capacidad de negociación en Washington. Diversas figuras políticas y sectores organizados han cerrado filas alrededor del congresista, entendiendo que esta primaria va más allá de una disputa local.
Entre los nombres vinculados al entorno político de apoyo o colaboración con Espaillat figuran líderes estatales, municipales, religiosos, comunitarios y sindicales que consideran que el congresista representa una voz estable para las comunidades del Alto Manhattan y el Bronx.
Mientras tanto, Ávila Chevalier intenta capitalizar el descontento de sectores jóvenes, activistas por la vivienda, defensores de inmigrantes y grupos progresistas que entienden que el distrito necesita una representación más alineada con las demandas de la nueva izquierda demócrata.
La primaria del Distrito 13 se perfila como una prueba de fuerza entre dos visiones del partido: una, representada por Espaillat, vinculada a la experiencia legislativa, el poder institucional y la construcción de coaliciones; la otra, impulsada por Mamdani y sectores progresistas, enfocada en una agenda más radical sobre vivienda, inmigración, justicia social y política exterior.
Para muchos analistas, el resultado de esta contienda podría enviar un mensaje nacional sobre el futuro del Partido Demócrata: si la base progresista puede desplazar a figuras consolidadas o si el liderazgo tradicional aún conserva el control en distritos urbanos de alta diversidad.
A pocas semanas de las primarias, el respaldo de Mamdani ha convertido la carrera en una de las más observadas de Nueva York. Lo que está en juego ya no es solamente quién representará al Distrito 13, sino qué sector marcará el rumbo político del Partido Demócrata en una ciudad cada vez más dividida entre pragmatismo, identidad, activismo y poder institucional.
Por: Félix Jerez | El Nuevo Norte





