Por: Junior Henríquez
Santiago.– El paro convocado por 48 horas en el municipio de Licey al Medio y la parte baja de Moca mantiene cerrados numerosos establecimientos comerciales y una reducida circulación de personas en varias comunidades, mientras sus organizadores advirtieron que la jornada de protesta podría extenderse a 72 horas si las autoridades no ofrecen respuestas concretas a sus reclamos.
Uno de los representantes del movimiento afirmó que la convocatoria ha sido acogida entre un 95 % y un 98 % en los sectores donde se desarrolla la protesta. Asimismo, señaló que en la zona permanece desplegado un amplio contingente de agentes de la Policía Nacional, situación que calificó como una medida de presión.
Los organizadores de la protesta exigen la terminación del Hospital Municipal de Licey al Medio, la construcción de la carretera de Uveral, el suministro de agua potable para la comunidad de La Reina, la remodelación del polideportivo de Licey al Medio, el techado de la cancha del kilómetro 11 y de la cancha del Politécnico Mercedes Peña, así como la reconstrucción de la escuela de Barrio Lindo, afectada por derrumbes. Sostienen que estas y otras obras permanecen pendientes desde hace varios años.
Los convocantes advirtieron que, de no recibir una respuesta de las autoridades al concluir las 48 horas de protesta, evaluarán extender el paro por otras 24 horas.
Por su parte, el coronel Lantigua, de la Policía Nacional, aseguró que el paro se desarrolla de manera pacífica y que la institución mantiene un amplio dispositivo de seguridad para preservar el orden público.
“El paro se mantendrá en calma y la Policía Nacional está para preservar vidas y bienes materiales”, expresó el oficial.
En relación con versiones que circulaban sobre presuntas detonaciones ocurridas durante la madrugada, las autoridades informaron que esa situación está siendo investigada y reiteraron que, hasta el momento, no se han registrado incidentes de consideración.
Las autoridades continúan vigilando el desarrollo de la protesta, mientras residentes y comerciantes permanecen a la espera de que se produzca un acercamiento entre las partes que permita poner fin al conflicto.








