José Miguel Ceballos Rosario, alias “El Viajero”, apresado en Santiago durante la Operación LM2, posee antecedentes judiciales que incluyen una condena derivada de un expediente de narcotráfico iniciado en 2016 y un señalamiento de las autoridades en relación con el asesinato de un oficial de la DNCD ocurrido en 2008.
El Ministerio Público y la DNCD identifican actualmente a Ceballos Rosario como uno de los presuntos principales cabecillas de una estructura dedicada a enviar cocaína hacia Estados Unidos y Europa mediante cajas con doble fondo y estructuras metálicas transportadas a través de empresas reales y compañías de carpeta.
La Operación LM2 incluyó 11 allanamientos en el Gran Santo Domingo, Hato Mayor y Santiago, con la participación de 13 fiscales y más de 150 agentes. Las autoridades informaron que el expediente comprende la ocupación de 168 paquetes de una sustancia presumiblemente cocaína, ocultos dentro de 31 tubos metálicos en un centro de acopio de Villa Vásquez.
El principal antecedente de “El Viajero” se remonta al 9 de abril de 2016, cuando agentes antinarcóticos encontraron un cargamento de cocaína en una vivienda de Barrio Chino, en Haina, San Cristóbal. El parte inicial de la Policía Nacional reportó 323 kilos, pero el Instituto Nacional de Ciencias Forenses estableció posteriormente un peso de 333.13 kilogramos.
Ceballos Rosario no fue apresado dentro de la residencia donde apareció la droga. Su captura ocurrió el 21 de abril de 2016 en el estacionamiento de una plaza de la avenida John F. Kennedy, en Viejo Arroyo Hondo.
En mayo de 2016, un tribunal le impuso un año de prisión preventiva. Después de 17 aplazamientos, fue enviado a juicio de fondo en marzo de 2019 junto con otros tres acusados. El proceso concluyó el 17 de diciembre de ese año con la sentencia penal número 301-03-2019-SSEN-00268.
Su nombre también fue relacionado por el MP con el asesinato del primer teniente Guillermo Antonio Tejeda Krawinkel, oficial asignado a la DNCD que fue ultimado el 3 de marzo de 2008 en San Cristóbal. En 2016, el entonces procurador Domínguez Brito lo señaló como uno de los principales sospechosos y anunció que se investigaría su vinculación.








