Por Junior Henríquez
SANTO DOMINGO.– Una presunta red transnacional estaría captando ciudadanos latinoamericanos mediante falsas ofertas de empleo, paquetes turísticos y promesas de salarios elevados para trasladarlos a Rusia, donde serían obligados a firmar contratos militares y enviados a combatir contra Ucrania.
La existencia de este patrón fue respaldada por una investigación publicada el 10 de septiembre por Amnistía Internacional, organización que documentó prácticas de engaño, coacción y explotación contra extranjeros procedentes principalmente de países con dificultades económicas.
Las víctimas reciben propuestas para trabajar en construcción, seguridad privada, logística, transporte, tecnología y otras áreas civiles. Sin embargo, al llegar a Rusia, algunas denuncian que les retienen los pasaportes y teléfonos, restringen sus movimientos y las obligan a firmar documentos redactados en ruso.
Después de recibir apenas dos semanas de entrenamiento, muchos son enviados a zonas de combate sin experiencia militar suficiente, equipos adecuados ni posibilidad real de abandonar las filas rusas. Amnistía Internacional considera que numerosos casos reúnen las características del delito de trata de personas.
Un informe conjunto de la Federación Internacional por los Derechos Humanos y otras organizaciones estima que Rusia ha reclutado desde 2022 a por lo menos 27,000 extranjeros provenientes de más de 130 países. Para América Latina se calcula una cantidad de entre 1,000 y 8,000 reclutados, aunque no existe un registro independiente definitivo.
Denuncian casos de dominicanos
En República Dominicana, familiares y representantes del Comité Dominicano de los Derechos Humanos acudieron el pasado 25 de agosto ante la Procuraduría General de la República para solicitar una investigación sobre el presunto reclutamiento de nacionales.
Entre las personas mencionadas por sus familiares figuran José Miguel González Pérez, de 42 años, y Juan Carlos de la Cruz, de 36, quienes habrían sido contactados con propuestas para trabajar como técnicos, electricistas, mecánicos, albañiles y soldadores.
Los denunciantes aseguran que entregaron contratos, conversaciones de WhatsApp, audios y comprobantes de transferencias que permitirían reconstruir la forma en que opera el supuesto esquema. También sostienen que más de 150 dominicanos habrían viajado bajo esas condiciones, incluyendo alrededor de 50 residentes en Bajos de Haina.
Esta cantidad no ha sido confirmada oficialmente por la Procuraduría, la Cancillería o el Ministerio de Defensa, por lo que continúa siendo una denuncia formulada por familiares y organizaciones de derechos humanos.
La ruta utilizada incluiría conexiones por Panamá, Colombia y Estambul, Turquía. Los intermediarios supuestamente entregan instrucciones a los viajeros para que se presenten como turistas ante los controles migratorios, ocultando el verdadero destino de su viaje.
En Perú, la Cancillería ha reconocido 459 ciudadanos enrolados en las fuerzas rusas, incluyendo 114 desaparecidos y 11 fallecidos. Mientras tanto, la Fiscalía de Bolivia investiga varios expedientes por trata de personas y logró la prisión preventiva de tres presuntos integrantes de una red de reclutamiento.
Las familias dominicanas solicitaron al Gobierno activar mecanismos diplomáticos y de cooperación internacional para localizar a los afectados, gestionar su repatriación e identificar a los intermediarios que estarían operando desde el país.








