El barbero buscado por la muerte de Rebecca Brizard, de 28 años, tras una cirugía estética, abandonó la República Dominicana con destino a Colombia pocas horas después de registrarse el fallecimiento, por lo que las autoridades reforzaron las acciones para localizarlo y capturarlo.
Se trata de Enmanuel Hernández Medrano, de 38 años, cuya presunta participación en el procedimiento estético practicado a la víctima forma parte de las investigaciones que desarrollan la Policía Nacional y el Ministerio Público.
A través de un comunicado de prensa, el vocero de la Policía Nacional, coronel Diego Pesqueira, explicó que las pesquisas establecieron que Hernández Medrano abordó un vuelo comercial el 25 de julio de 2026 por el Aeropuerto Internacional de Punta Cana con destino a Colombia.
Indicó que esa información fue confirmada mediante verificaciones realizadas en coordinación con las autoridades migratorias.
Investigan responsabilidades
Las autoridades buscan determinar el grado de responsabilidad de Hernández Medrano en el procedimiento estético al que fue sometida la ciudadana haitiana, así como establecer si contaba con las credenciales, licencias y habilitaciones legales requeridas para ejercer la medicina y realizar este tipo de intervenciones.
La Policía Nacional y el Ministerio Público informaron que mantienen activas las diligencias investigativas y las coordinaciones nacionales e internacionales necesarias para localizar al investigado y ponerlo a disposición de la justicia.
Había realizado otros procedimientos
El director de Habilitación y Acreditación del Ministerio de Salud Pública, Juan Gerardo Mesa Pérez, reveló que Hernández ya había practicado otros dos procedimientos estéticos en el mismo centro de salud.
La información explicó que fue ofrecida por la doctora Griselda Basora, propietaria y directora médica de la Clínica de Obesidad y Antienvejecimiento Dra. Griselda Basora, donde se realizó la intervención.
Según Mesa, Basora declaró que Hernández prometía entregar la documentación que acreditaba su formación médica, pero nunca presentó el título universitario, el exequátur, la colegiatura ni la certificación de especialidad.
"Manifestó que el señor Hernández había hecho un par de procedimientos anteriores a este en el centro", indicó el funcionario, quien consideró que la directora del establecimiento debió verificar sus credenciales antes de permitirle intervenir pacientes.








