SANTO DOMINGO. – Un equipo de arqueólogos subacuáticos de la Association Archéologie Petites Antilles (AAPA), dirigido por el investigador francés Jean-Sébastien Guibert, de la Université des Antilles, desarrolla una misión científica en la República Dominicana para estudiar las antiguas rutas marítimas y los naufragios de los siglos XVII al XIX.

Los trabajos se ejecutan al amparo de una autorización de investigación arqueológica otorgada por el Ministerio de Cultura, con el acompañamiento en campo de técnicos de la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural Subacuático (DNPCS) y de su director nacional, Pedro Morales. J.-S. Guibert, profesor de Historia y Arqueología, forma parte del laboratorio Archéologie des Amériques (ArchAm).

Durante las primeras campañas de investigación, los especialistas identificaron y documentaron 26 hallazgos arqueológicos —18 en aguas de Monte Cristi y 8 en la bahía de Samaná—, entre los que figuran naufragios de gran importancia histórica, algunos de ellos ya localizados en trabajos anteriores. Ningún bien fue extraído: la totalidad del trabajo consistió en la identificación y el registro de los hallazgos en su emplazamiento original.

Durante el encuentro de presentación de los resultados de la investigación, el viceministro de Patrimonio Cultural, Gamal Michelén, destacó tres ideas básicas: “El patrimonio cultural subacuático es inalienable y está blindado por la Constitución de la República Dominicana.

En ese sentido, esta investigación es valiosa, responde a una política del Estado dominicano y en ella no hubo extracción de bienes. La prospección arqueológica de los sitios genera un conocimiento acerca de nuestro patrimonio y contribuye a la comprensión del legado que yace en nuestras aguas”.

Entre los sitios documentados se destaca el naufragio conocido como “Faience”, localizado en los Cayos de los Siete Hermanos (Monte Cristi), donde se registraron numerosas cerámicas procedentes de Rouen (Francia) que permanecen en el lecho marino, así como los restos de un pecio de la bahía de Samaná atribuido de manera preliminar al Golden Fleece, destruido en 1686.

En aguas próximas a la costa de Miches se documentó igualmente un naufragio que podría corresponder al Conde de Tolosa, navío de la Flota de Azogues hundido en 1724.

El estudio de estos barcos permite reconstruir las antiguas rutas comerciales del Caribe, comprender los riesgos de la navegación durante la época colonial y conocer mejor la vida cotidiana de las tripulaciones que cruzaban el Atlántico o que hicieron cabotaje en el Caribe hace más de tres siglos.

La misión se lleva a cabo bajo la supervisión del Ministerio de Cultura, a través de su Viceministerio de Patrimonio Cultural y de la DNPCS, que autorizó los trabajos y acompañó las labores de campo, y con la participación de la Autoridad Marítima Nacional (ANAMAR).

El proyecto consolida la cooperación científica entre la República Dominicana y Francia en materia de investigación y protección del patrimonio cultural subacuático, y contribuye a la formación práctica de los técnicos dominicanos que intervinieron en las campañas.

Cuenta con el apoyo de la Embajada de Francia en la República Dominicana y del Ministerio de las Fuerzas Armadas de Francia (Ministère des Armées), entidades que financian la misión ejecutada por la AAPA.

La iniciativa también pone de relieve el compromiso de la República Dominicana con la preservación de su patrimonio marítimo, tras la ratificación de la Convención de la UNESCO de 2001 sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático, aprobada por el Congreso Nacional mediante la Resolución núm. 04-21, promulgada el 7 de enero de 2021 y depositada ante la UNESCO ese mismo año.

“Los naufragios son auténticas cápsulas del tiempo. Nos permiten comprender cómo circulaban las personas, las mercancías y las ideas en el Caribe de la época colonial y constituyen un patrimonio excepcional que merece ser protegido y estudiado”, señala Jean-Sébastien Guibert, director científico de la misión.