Vladimir Putin afirmó este martes que Rusia mantiene su disposición a continuar las negociaciones con Ucrania, a pesar del incremento de los ataques con drones y misiles dirigidos contra infraestructura dentro del territorio ruso. Según el mandatario, estas acciones buscan desestabilizar a la sociedad rusa y afectar la confianza en las fuerzas armadas del país.
Las declaraciones se producen en medio de una intensificación de las operaciones ucranianas contra refinerías, depósitos de combustible, líneas de suministro y otros objetivos estratégicos en Rusia. Durante las últimas semanas, varios ataques han provocado interrupciones en aeropuertos, problemas en el suministro de combustible y daños a instalaciones energéticas.
A pesar de la tensión militar, Moscú ha reiterado públicamente que no cierra la puerta al diálogo, mientras que Kiev también ha manifestado en distintos foros internacionales que sigue abierta a negociaciones directas, aunque mantiene sus condiciones para un eventual alto al fuego.
El conflicto, que ya supera los cuatro años desde la invasión a gran escala iniciada en 2022, continúa desarrollándose en paralelo a esfuerzos diplomáticos intermitentes y a una creciente guerra de drones que ha llevado el enfrentamiento cada vez más lejos de las líneas tradicionales del frente.





