Por: Junior Henríquez
NUEVA YORK.– Durante décadas, el Alto Manhattan fue considerado el corazón de la diáspora dominicana en Estados Unidos. Sin embargo, las estadísticas más recientes muestran un cambio significativo: El Bronx se ha convertido en el principal destino de los dominicanos que residen en la ciudad de Nueva York, impulsado principalmente por el alto costo de la vivienda en Manhattan.
De acuerdo con estudios del Instituto de Estudios Dominicanos de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), cerca de la mitad de los dominicanos que viven en Nueva York residen actualmente en El Bronx, donde barrios como University Heights, Highbridge, Morris Heights, Concourse, Kingsbridge y Fordham experimentan un crecimiento sostenido de esta comunidad.
El principal factor detrás de esta transformación es el precio de los alquileres. Mientras Manhattan continúa siendo el mercado inmobiliario más costoso de Estados Unidos, muchas familias dominicanas, especialmente de las nuevas generaciones, han optado por mudarse al Bronx, donde aún es posible encontrar viviendas más amplias a precios relativamente más accesibles.
Este movimiento también ha trasladado gran parte de la cultura dominicana. Colmados, panaderías, barberías, restaurantes de comida criolla, salones de belleza, iglesias, ligas deportivas y tradicionales partidas de dominó forman parte del paisaje cotidiano de numerosos sectores del Bronx, fortaleciendo la identidad quisqueyana en ese condado.
Especialistas consideran que esta migración interna está modificando el mapa demográfico de Nueva York y también su representación política. El crecimiento de la población dominicana en El Bronx ha impulsado una mayor presencia de líderes de origen dominicano en cargos públicos, consolidando la influencia de esta comunidad en uno de los condados más poblados de la ciudad.
Aunque Washington Heights e Inwood continúan siendo referentes históricos de la inmigración dominicana, la realidad demográfica evidencia que el epicentro de la comunidad se está desplazando hacia El Bronx, donde miles de familias han encontrado una alternativa para enfrentar el elevado costo de vida sin alejarse de sus raíces culturales.








