Cuba volvió a quedar a oscuras este viernes, luego de una falla en las líneas de transmisión que provocó la desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), dejando sin servicio eléctrico de manera simultánea a más de nueve millones de personas en distintos puntos de la isla.

El Ministerio de Energía y Minas (Minem) informó que la interrupción se originó tras una avería en las líneas de transmisión que inicialmente afectó el suministro en la zona occidental, pero posteriormente provocó el colapso de todo el sistema eléctrico nacional. Ante la situación, las autoridades activaron los protocolos establecidos para el restablecimiento gradual del servicio.

Según la información oficial, el problema inicial afectó a las provincias de Pinar del Río, Artemisa, La Habana y Matanzas. Posteriormente, la desconexión se extendió desde Matanzas hasta Guantánamo, en el extremo oriental del país. La Unión Eléctrica (UNE) precisó que el incidente comenzó con el disparo de una sección de la línea de 220 kilovoltios Matanzas-Cienfuegos.

El proceso de recuperación contempla la puesta en funcionamiento de fuentes de generación que puedan arrancar con mayor facilidad, entre ellas plantas solares, hidroeléctricas y motores de generación, con el propósito de crear pequeños sistemas eléctricos que puedan ser interconectados progresivamente. El objetivo final es restablecer el suministro necesario para poner nuevamente en funcionamiento las centrales termoeléctricas, principales fuentes de generación de la isla.

El Minem contabilizó este episodio como el octavo apagón nacional registrado en Cuba durante 2026 y el duodécimo desde finales de 2024. La crisis eléctrica también se ha reflejado en prolongados cortes en diferentes provincias, donde los residentes han reportado interrupciones que pueden superar las 30 horas e incluso extenderse durante varios días.

El corte eléctrico en Cuba dejó sin suministro a más de nueve millones de habitantes y activó los protocolos de recuperación del servicio. (REUTERS/Norlys Perez)

Las autoridades cubanas atribuyen parte de la crisis a las restricciones de Estados Unidos y las dificultades para obtener combustible y repuestos, mientras que Washington señala problemas relacionados con la gestión interna del sistema eléctrico. Cuba necesita algo más de 100,000 barriles de petróleo diarios y produce alrededor de 40,000, según estimaciones citadas por la agencia AFP.

La situación ha agravado las dificultades cotidianas de la población, afectada también por problemas en el suministro de agua y gas para cocinar.