El 12 de agosto de 2026, millones de personas podrán presenciar uno de los fenómenos astronómicos más esperados de la década: un eclipse solar total que recorrerá Groenlandia, Islandia, el norte de Rusia, el océano Atlántico, España y una pequeña zona de Portugal. Sin embargo, República Dominicana no estará entre los países desde donde podrá observarse el eclipse, ni en su fase total ni parcial.
De acuerdo con la NASA, el eclipse también será visible de forma parcial en gran parte de Canadá, Europa, el noroeste de África y el norte de Estados Unidos, desde Alaska hasta Carolina del Norte.
Uno de los aspectos más llamativos del fenómeno será que, para numerosos observadores en Europa continental y África, el Sol comenzará a ocultarse en el horizonte mientras aún permanece parcialmente eclipsado, ofreciendo una inusual combinación entre eclipse y atardecer.

Durante el eclipse total, quienes se encuentren dentro de la franja de totalidad verán cómo la Luna cubrirá completamente el disco solar. En el norte de Rusia, el fenómeno ocurrirá cerca del mediodía; en Groenlandia e Islandia se registrará al final de la tarde, mientras que en España y el extremo noroeste de Portugal tendrá lugar poco antes del atardecer.
La NASA indica que la totalidad durará menos de dos minutos para la mayoría de los observadores. Solo quienes se encuentren muy cerca del centro de la trayectoria, especialmente en Groenlandia, Rusia o sobre el Atlántico Norte, podrán disfrutar de un eclipse ligeramente más prolongado, aunque no superará los dos minutos y medio.

Durante esos breves instantes en los que la Luna cubra completamente el Sol, será seguro observar el fenómeno sin protección ocular. Antes y después de la totalidad será indispensable utilizar gafas certificadas para eclipses o filtros solares especiales para evitar lesiones permanentes en la vista.
Fuera de la trayectoria de la totalidad, el eclipse será parcial. En estas zonas, la Luna cubrirá únicamente una parte del Sol, por lo que nunca será seguro observarlo directamente sin la protección adecuada.
La agencia espacial recordó que las gafas de sol convencionales no ofrecen protección suficiente. Para observar el eclipse de manera segura se recomienda utilizar gafas para eclipses que cumplan con la norma internacional ISO 12312-2, visores solares certificados o métodos de observación indirecta, como un proyector estenopeico. Asimismo, advirtió que nunca se debe mirar el Sol a través de cámaras, telescopios o binoculares sin filtros solares diseñados específicamente para estos equipos.





