Un avión de Delta Air Lines fue golpeado por un proyectil de fuegos artificiales, durante las celebraciones del Día de la Independencia en Estados Unidos, cuando aterrizaba en el Aeropuerto Internacional Midway de Chicago (Illinois), informó este domingo la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés), sin reportes de heridos ni daños severos.
La Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) informó de que el piloto del vuelo 1076 de Delta, procedente de Atlanta (Georgia), reportó sobre las 20:30 hora local (1:30 GMT) de este sábado que un proyectil de fuegos artificiales golpeó la aeronave justo antes de aterrizar en el Aeropuerto Internacional Midway.
Grabaciones de audio de control del tráfico aéreo indicaron que la tripulación sintió un fuerte estruendo, en lo que esperaban se tratara simplemente de un cohete de fuegos artificiales que había estallado debajo del avión.
Según la cadena CBS, Delta confirmó que el Airbus A319 aterrizó sin problemas y rodó hasta la puerta de embarque.
La policía de Chicago informó poco después de que los fuegos artificiales causaron daños menores en la pintura de la aeronave. La aerolínea agregó que la nave fue inspeccionada este domingo para verificar que no hubiera sufrido daños adicionales.
Espectáculo en Nueva York
La misma noche del sábado, el puente de Brooklyn se incendió brevemente durante el espectáculo de fuegos artificiales de la tienda de la cadena de grandes almacenes Macy’s en Nueva York, poco después de las 21:00 hora local (1:00 GMT). El Departamento de Policía de la ciudad informó que no hubo heridos.
El lanzamiento de dispositivos pirotécnicos forma parte de las tradiciones imprescindibles del Día de la Independencia en Estados Unidos, una de las fiestas nacionales más importantes del país.
Para este 250 aniversario de la nación, Washington se iluminó con un histórico espectáculo de fuegos artificiales que contó con unos 850,000 proyectiles, en el mayor espectáculo de su tipo en la historia de la capital y con el que la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, busca romper un récord mundial.








