Una restricción prolongada en el tránsito de buques por la sequía que afecta al Canal de Panamá, podría afectar la competitividad de exportadores e importadores del país.

Así lo explicó la Asociación de Navieros de la República Dominicana (ANRD), que indicó que las limitaciones en la vía interoceánica por la reducción del calado, como consecuencia de los efectos del fenómeno El Niño, representan un riesgo para determinados corredores del comercio marítimo dominicano, principalmente los vinculados con Asia y la costa oeste de Estados Unidos.

Aunque la institución destacó que la República Dominicana no depende de esa vía para la totalidad de su intercambio comercial, señaló que cuando el Canal de Panamá reduce su capacidad de tránsito por problemas hídricos o restricciones operativas, se generan efectos en toda la cadena logística regional.

De acuerdo con la organización, una reducción prolongada de los tránsitos puede provocar mayor variabilidad en los tiempos de llegada de las mercancías, lo que generaría dificultades para planificar las operaciones logísticas.

La situación afectaría a los sectores que dependen fuertemente de insumos importados desde Asia o de cadenas de suministro de largo alcance, como el comercio y retail, incluidos los establecimientos de electrodomésticos, ferreterías y productos de consumo masivo.

Según la institución, las empresas que operen con inventarios ajustados enfrentarían mayores riesgos, como los comercios que dependen de manufactura de componentes industriales, materias primas importadas, materiales y equipos para la construcción, maquinarias, repuestos automotrices y neumáticos.

Riesgo de mayores costos

La ANRD señaló que todavía sería prematuro atribuir cualquier aumento de los fletes o una eventual reducción de espacios en los buques a las restricciones del Canal de Panamá, ya que las tarifas marítimas también responden a factores como la oferta y demanda de capacidad, el precio del combustible, las congestiones portuarias, los conflictos geopolíticos, la disponibilidad de equipos y los cambios en las rutas internacionales.

Sin embargo, advirtió que si las limitaciones se prolongan puede aumentar el tiempo de espera de los barcos que no cuenten con una reservación confirmada.

Recordó, además, que históricamente las restricciones en el Canal también pueden producir ajustes de itinerarios a corto plazo, incremento de tarifas de flete y recargos, así como una menor disponibilidad de espacios durante períodos de alta demanda.

Otro de los efectos señalados es la reducción de la carga que pueden transportar determinados buques debido a las restricciones de calado. Esto puede obligar a las navieras a distribuir la mercancía entre más embarcaciones, lo que puede implementar gastos adicionales para el movimiento de la carga.

Qué viene por el Canal de Panamá a República Dominicana

La Asociación de Navieros informó que a través de la vía interoceánica transita una parte importante de los productos procedentes de Asia que llegan a puertos dominicanos como Caucedo y Haina.

Entre ellos figuran equipos electrónicos y tecnológicos, electrodomésticos, textiles y confecciones, así como materias primas para zonas francas.

También maquinarias industriales, materiales de construcción, vehículos y repuestos automotrices, productos químicos, bienes de consumo importados desde China y otros países asiáticos, además de granos, acero, madera y gases.

Rutas alternas

En caso de que se prolonguen las limitaciones, la agrupación sostuvo que las navieras pueden recurrir a rutas alternativas para conectar Asia con América, pero implicaría viajes mucho más largos y mayores costos de combustible.

  • Entre las alternativas para evitar el Canal de Panamá mencionaron las rutas por el Mar Rojo o el Cabo de Buena Esperanza.

La ANRD señaló que durante la crisis de 2023-2024 algunas navieras desviaron parte de sus operaciones hacia rutas alternativas, mientras que determinadas cargas urgentes llegaron a recurrir al transporte aéreo.

Bajo nivel de dependencia

Pese a los riesgos, la Asociación de Navieros considera que la dependencia dominicana del Canal de Panamá es relevante para determinados corredores comerciales, pero no estructural para todo el comercio exterior del país.

"El principal socio comercial de República Dominicana continúa siendo Estados Unidos y, dada la profundidad de nuestras relaciones económicas y comerciales, entendemos que seguirá teniendo un peso predominante en nuestro comercio exterior. Una parte importante de ese intercambio internacional marítimo se realiza con la costa este estadounidense y no requiere transitar por el Canal de Panamá", subrayó el organismo, a través de una comunicación enviada a Diario Libre.

Adicionalmente, señaló que el país mantiene conexiones marítimas con Europa, el Mediterráneo, Centroamérica, el Caribe y Suramérica que no dependen de esa vía interoceánica.