Unos 40 países, incluidos importantes socios comerciales de Washington, sirven como puntos para reenviar productos, principalmente chinos, hacia Estados Unidos, con el objetivo de eludir aranceles, según un informe de la Casa Blanca publicado el jueves.

Entre los mencionados figuran los vecinos México y Canadá, así como la Unión Europea, Taiwán, India, Japón, Corea del Sur y Vietnam. También aparecen otros "países más pequeños, dispersos por todo el mundo que también facilitan la Gran Estafa del Transbordo", entre los que el documento menciona a República Dominicana.

’Estos países —desde Costa Rica y República Dominicana en Latinoamérica, hasta Kenia y Marruecos en África, pasando por Kazajistán en Asia Central, y Jordania y los Emiratos Árabes Unidos en Oriente Medio— no mueven los mayores volúmenes de dólares. Sin embargo, según el informe, los exportadores vinculados a China se sienten atraídos por ellos", señala el informe.

Esto se debe, según el Gobierno estadounidense, a que ofrecen mano de obra barata, normas permisivas en las zonas de libre comercio, escasa vigilancia aduanera, acceso estratégico a puertos, almacenes aduaneros, capacidad de ensamblaje especializada y/o acceso preferencial al mercado estadounidense en comparación con China.

En qué consiste la "estafa"

La práctica denunciada consiste en realizar el montaje final de los productos chinos en un país diferente para que estos no sean considerados como "hechos en China", afirma el documento.

Esto permitiría a las empresas enviar productos terminados a Estados Unidos desde países con aranceles aduaneros más bajos, según el Gobierno estadounidense.

El documento destaca que alrededor de cuarenta países "presentan un alto riesgo de reenvío" de productos y los describe como parte de una "red que opera tanto en líneas de producción como en líneas logísticas". Para Washington, esta práctica es ilegal.

  • "Cada dólar que se pierde con esta gran estafa de transbordo es un dólar robado a los trabajadores, fabricantes y contribuyentes estadounidenses", reza el informe.

En ese sentido, el documento señala que el corredor Caucedo-Haina, de República Dominicana, transporta conductores aislados y conjuntos de cables con conectores bajo el código HS 854442, lo que, según el informe, ejerce presión sobre el corredor de cables y conectores Portland-Seattle-Spokane, en Estados Unidos.

"Las rutas de tránsito del Caribe y Centroamérica demuestran cómo las plataformas de transbordo ilegales de menor tamaño pueden afectar a corredores de producción específicos de Estados Unidos", insiste el informe.

"Desde hace años, China lleva a cabo una auténtica estafa mediante el reenvío de productos, enmascarando su origen durante el tránsito por unos cuarenta países, robándonos nuestro presupuesto en decenas de miles de millones de dólares", acusó el asesor comercial de Donald TrumpPeter Navarro, durante una rueda de prensa telefónica.

"Un motor chino en un sillón reclinable vietnamita sigue siendo un motor chino y es un trabajo estadounidense destruido. El presidente Trump ha prometido poner fin a esta confiscación mediante aranceles más altos y una frontera mejor protegida", añadió.

Divididos en grupos

Washington dividió a los países utilizados, según el informe, por China para el transbordo de sus productos en tres grupos, de acuerdo con su relación con las cadenas de suministro y las operaciones de transbordo vinculadas a China.

El primero, al que el informe denomina "líderes", reúne a ocho países que representan "grandes volúmenes absolutos de bienes vinculados a China; bases industriales diversificadas y plataformas de exportación importantes con destino a EE. UU., donde el riesgo de transbordo está integrado en un amplio marco legítimo de flujos comerciales".

En este grupo figuran los vecinos de Estados Unidos, Canadá y México, así como la Unión Europea, India, Israel, Japón, Corea del Sur y Taiwán.

Estos países son seguidos por BrasilIndonesia, Malasia, Tailandia, Turquía y Vietnam, que componen el segundo grupo. Sobre ellos, el Gobierno estadounidense resalta que sus "importantes volúmenes de transbordo, combinados con una mayor integración en las cadenas de suministro vinculadas a China, influyen en la entrada de mercancías".

El tercer grupo, que concentra la mayor cantidad de países, es denominado "Pequeño, oportunista chino".

En esta categoría, República Dominicana aparece junto a países como Argentina, Azerbaiyán, Bangladesh, Camboya, Chile, Colombia, Costa Rica, Georgia, Jordania, Kazajistán, Kenia, Laos, Marruecos, Myanmar, Omán, Panamá, Perú, Filipinas, Singapur, Sri Lanka, Suiza, Emiratos Árabes Unidos y Uzbekistán, entre otros.

A su vez, el informe reclasifica a los países según la función que cumplirían dentro de la supuesta red global de "transbordo" utilizada para evadir los aranceles estadounidenses por parte de China.

En el caso de República Dominicana, el país aparece en la categoría "Maritime Gateways" (puertas de entrada marítimas), junto con Costa Rica, Malasia, Omán y Emiratos Árabes Unidos.

El informe señala que estas "puertas marítimas" cumplirían funciones como reexportar mercancías desde zonas francas, realizar transbordos en puertos de aguas profundas, consolidar mercancías y volver a facturarlas.

Es decir, según el documento, estos países podrían servir como puntos intermedios para cambiar la ruta, la documentación o la clasificación de productos antes de que lleguen a su destino final.

Otras categorías son "microcentros", que reúne a los países del sudeste asiático; "procesamiento europeo"; "nodos terrestres"; "pasillo latinoamericano"; "periferia africana", y "plataformas de logística desarrollada".

"La Red de Transbordo Secreta es global, pero no amorfa. Posee una estructura y una función claras. Cuenta con nodos de producción, nodos logísticos y canales de enrutamiento identificables. Comprender esta arquitectura es fundamental para detectar, desarticular y, en última instancia, detener la Gran Estafa del Transbordo", señala el informe.