Ilia Topuria tuvo que ser trasladado a un hospital de Washington debido a la paliza que le propinó Justin Gaethje en UFC Freedom 250 en la Casa Blanca.
Tras la derrota en la que “El Matador” perdió su cinturón de peso ligero (155 libras – 70,3 kg) y el invicto de 17 peleas, el español se encontraba en un estado deplorable y tuvo que ser evacuado en ambulancia a un hospital de Washington para someterse a diversas pruebas médicas debido a las lesiones sufridas durante el combate.
Posteriormente, en rueda de prensa, Dana White confirmó que Topuria fue trasladado a un hospital de la ciudad por una posible fractura en el orbital.
“Ilia está en el hospital, está hecho polvo. No soy médico, pero parecía que tuviera una fractura en el hueso orbital. Mis planes para él son que vaya a casa, descanse, se tome su tiempo y se recupere. Hoy fue una noche dura para él; solo quiero que se vaya a casa y se cure”, dijo.
Ilia Topuria, invicto en sus 17 peleas previas y confiado en su poder, chocó de frente contra un saco de huesos duros de roer y un veterano luchador con mentón de acero.
En menos de dos minutos, Justin Gaethje le destrozó el rostro a base de jabs secos y precisos. El veterano estadounidense aprovechó su mayor alcance y desde el primer intercambio dejó al hispano‑georgiano con la cara abierta y ensangrentada.
Para el segundo asalto, Topuria apeló al orgullo. Avanzó, lo arrinconó y lo hizo tambalear con varias descargas al hígado que por momentos parecieron cambiar el rumbo.
Sin embargo, cada intento de remontada conllevaba un riesgo que Topuria no había corrido antes, pues nunca se había visto en una situación como esta.
En una de las combinaciones de jab y directo de Gaethje, los pómulos del español se inflamaron al punto de nublarle la visión.
El árbitro amagó con detener la pelea más de una vez. En la primera revisión, el médico dictaminó que Topuria no estaba en condiciones de continuar.
Aun así, la insistencia del campeón terminó dándole una última oportunidad y salió al tercer asalto prácticamente a ciegas.
En el cuarto round, Gaethje siguió conectando, aunque con menos potencia. El desgaste acumulado y el deterioro evidente de Topuria redujeron la violencia de los intercambios, pero no la sensación de que el español estaba al borde del colapso.
Con el rostro desfigurado, los ojos cerrados y la sangre corriéndole por las mejillas, Topuria regresó a su esquina al final del cuarto asalto y ahí terminó todo. Su hermano pidió detener la pelea y el árbitro determinó que no podía seguir, por lo que se decretó el nocaut técnico.





