SANTO DOMINGO.– El sacerdote Wilfredo Montaño atribuyó parte de los recientes hechos violentos registrados en República Dominicana al debilitamiento de la familia, la pérdida de valores y la falta de orientación hacia niños y jóvenes.
El religioso sostuvo que la violencia no debe analizarse exclusivamente desde la seguridad pública o la reforma policial, debido a que sus causas también están vinculadas con la formación recibida en los hogares, las escuelas y otras instituciones sociales.
Montaño advirtió que las obligaciones laborales han reducido el tiempo que algunos padres dedican a sus hijos. También manifestó preocupación por el acceso de los jóvenes a la tecnología, determinados contenidos musicales y modelos de éxito que, a su juicio, no siempre están acompañados de orientación ética.
“No es posible que la gente luche más por un fin de semana para que se beba, para que se vaya al disfrute, que para que se vivan los valores”, expresó el sacerdote.
Indicó que enfrentar la violencia requiere un trabajo conjunto entre las familias, iglesias, escuelas, autoridades, organizaciones sociales, medios de comunicación y empresarios. Asimismo, pidió mayor respaldo para los programas destinados a orientar a la juventud y prevenir conductas violentas.








