El jardinero de 21 años abandonó Nueva York durante la pandemia para intentar firmar como profesional en República Dominicana. Los Dodgers lo contrataron por US$397,500 y cuatro años después se saltó Triple-A para llegar a Grandes Ligas.

El primer hit de Josué De Paula en las Grandes Ligas no fue un sencillo para guardar discretamente en una vitrina. Fue un cuadrangular de tres carreras.

El domingo, en Miami, el joven jardinero de los Dodgers encontró una recta de Eury Pérez y la envió al segundo nivel del jardín derecho del loanDepot park. La pelota recorrió unos 416 pies y salió del bate a 108.2 millas por hora. Más tarde agregó un doble y terminó de 2-2 en la derrota 6-4 de Los Ángeles ante los Marlins.

Era apenas su tercer día como jugador de Grandes Ligas.

La imagen resume una historia que comenzó de manera poco convencional. De Paula nació el 24 de mayo de 2005 en Brooklyn, Nueva York. Creció en Estados Unidos, asistió a Benjamin N. Cardozo High School, en Queens, y pertenece a una familia con antecedentes deportivos: es primo segundo de los exjugadores de la NBA Stephon Marbury y Sebastian Telfair.

Pero su camino hacia el béisbol profesional no pasó inicialmente por el sistema estadounidense de escuelas secundarias, universidades y draft.

Pasó por República Dominicana.

La pandemia cambió el camino

De Paula apenas había disputado su primer partido de béisbol con Cardozo cuando la pandemia de COVID-19 paralizó el deporte escolar en 2020.

Durante ese período, según relató posteriormente el propio jugador, su padre le planteó una alternativa: trasladarse a República Dominicana y tratar de abrirse paso por la ruta que cada año siguen cientos de prospectos latinoamericanos que entrenan para conseguir contratos con organizaciones de Grandes Ligas.

La familia se trasladó al país en 2021. De Paula tenía 15 años.

En Santo Domingo entrenó en El Niche Baseball Academy. El cambio era considerable: había nacido y crecido en Nueva York, pero entraba ahora al competitivo sistema dominicano de desarrollo de prospectos internacionales.

La apuesta tardó apenas unos meses en producir resultados.

US$397,500 y una firma que terminó pareciendo barata

El 15 de enero de 2022, cuando tenía 16 años, De Paula firmó con los Dodgers como agente libre internacional por un bono de US$397,500. Aunque nació en Estados Unidos, fue captado y firmado desde República Dominicana.

No era el nombre principal de aquella clase internacional de Los Ángeles. Los Dodgers anunciaron alrededor de 30 firmas y la atención se concentraba entonces sobre todo en otros prospectos de mayor cotización.

Con el tiempo, esos US$397,500 comenzaron a parecer una inversión muy favorable para la organización.

Su primera prueba profesional ocurrió precisamente en el país donde había buscado la firma.

En 2022 jugó para DSL Dodgers Bautista en la Dominican Summer League. Bateó .349, tuvo porcentaje de embazarse de .448 y slugging de .522 en 53 partidos, con cinco jonrones, 30 carreras impulsadas, 42 anotadas y 16 bases robadas. Fue seleccionado al equipo Todos Estrellas de postemporada de la liga.

El experimento dominicano había funcionado.

El difícil salto a Estados Unidos

En 2023 comenzó el recorrido por el sistema de ligas menores de Estados Unidos con Rancho Cucamonga, sucursal Clase A de los Dodgers.

Allí apareció una de las características que después llamaría la atención de la organización: su capacidad de controlar la zona de strike. En 74 partidos bateó .284, llegó a base a ritmo de .396 y produjo 40 carreras. El poder, sin embargo, todavía no había llegado: solo conectó dos cuadrangulares.

El crecimiento se hizo más evidente en 2024.

Entre Rancho Cucamonga y Great Lakes jugó 107 encuentros y terminó con promedio de .268, OBP de .404, 10 jonrones, 62 remolcadas y 27 bases robadas. Además negoció 84 transferencias, una cifra que reflejaba su disciplina en el plato a una edad en la que muchos prospectos todavía dependen casi exclusivamente de sus condiciones físicas.

Durante una de esas temporadas muertas entrenó en Miami junto a Juan Soto y Elly De La Cruz. La atención comenzó a trasladarse hacia el desarrollo de poder en un cuerpo de 6 pies y 3 pulgadas.

Los Dodgers empezaron a hablar de él en términos poco habituales. Dentro de la organización llegó a ser considerado uno de los bateadores jóvenes más avanzados desarrollados por el club en años recientes.

El jonrón que lo puso delante de todos

La explosión mediática llegó en julio.

De Paula fue seleccionado para el Juego de Futuras Estrellas y encontró a dos corredores en circulación frente al zurdo Noah Schultz, otro de los principales prospectos de MLB.

Conectó un slider y mandó la pelota 416 pies por el jardín derecho-central. El batazo salió a 108.5 millas por hora, dio ventaja 3-2 a la Liga Nacional y terminó convirtiéndolo en el Jugador Más Valioso del partido.

Era el primer prospecto de los Dodgers que recibía ese reconocimiento desde Chin-Lung Hu en 2007. Entre los dominicanos que lo habían ganado anteriormente estaban Alfonso Soriano y José Reyes.

Su temporada terminó con 12 cuadrangulares y 32 robos. Tras 98 encuentros con Great Lakes recibió finalmente el ascenso a Doble-A Tulsa, pero allí tuvo un aterrizaje abrupto: se fue sin hits en 18 turnos durante cuatro partidos.

Fue una pausa, no un techo.

¿Jugó con el Escogido?

De Paula pertenece a los Leones del Escogido.

El equipo lo seleccionó en la tercera ronda del Sorteo de Novatos de Lidom de 2023, cuando todavía era un jugador de Clase A de los Dodgers.

Sin embargo, en las fuentes oficiales y registros revisados no aparece evidencia de que haya disputado hasta ahora un partido oficial de temporada regular con los Leones. Es decir, sus derechos en el béisbol otoño-invernal dominicano pertenecen al Escogido, pero su desarrollo competitivo se ha mantenido dentro del sistema de los Dodgers.

El año que abrió la puerta

En 2026 regresó a Tulsa y convirtió Doble-A en su plataforma de lanzamiento.

En 124 partidos bateó .303, con .401 de porcentaje de embasarse y .547 de slugging. Disparó 27 jonrones, produjo 104 carreras y robó 31 bases. En toda su trayectoria de ligas menores acumuló 460 partidos con línea ofensiva de .286/.404/.453, 56 cuadrangulares y 280 impulsadas.

Ascenso a Grandes Ligas

También mejoró una variable que suele determinar si un bateador joven puede trasladar su producción a las Mayores: redujo su porcentaje de ponches mientras aumentaba considerablemente el poder.

En los entrenamientos de primavera ya había dado señales. Bateó .375 en 14 encuentros y volvió a participar en el Juego de Futuras Estrellas durante el verano.

Todavía faltaba un escalón: Triple-A.

Los Dodgers decidieron saltárselo.

De Doble-A directamente a sustituir a Ohtani

La oportunidad apareció cuando Los Ángeles colocó a Shohei Ohtani en la lista de lesionados.

El 11 de septiembre, los Dodgers seleccionaron el contrato de De Paula desde Tulsa. Para incorporarlo al roster de 40 jugadores trasladaron al lanzador Eric Lauer a la lista de lesionados de 60 días.

El movimiento resultó especialmente significativo: De Paula se convirtió en el primer jugador de posición de los Dodgers en saltar directamente de Doble-A a Grandes Ligas en más de una década.

Ni siquiera él esperaba que ocurriera de esa manera.

Cuando el dirigente de Tulsa, Eric Wedge, lo llamó a su oficina y le informó que tomaría un avión para reunirse con "los muchachos grandes", De Paula contó que inicialmente no entendió hacia dónde lo estaban enviando. Pensaba que Triple-A era el paso siguiente.

El viernes 11 de septiembre apareció como bateador designado y séptimo en la alineación contra Miami. Tenía 21 años y 110 días, convirtiéndose en uno de los Dodgers más jóvenes en debutar durante los últimos años. No consiguió hit en tres turnos, pero recibió una transferencia.

Dos días después ocupó por primera vez los jardines.

Y entonces llegó Eury Pérez.

De Paula conectó su primer hit de Grandes Ligas, un jonrón de tres carreras, y luego agregó un doble. Cuatro años y ocho meses después de firmar por US$397,500 en República Dominicana, el muchacho que salió de Brooklyn durante una pandemia y volvió al Caribe buscando una oportunidad ya estaba produciendo carreras para los Dodgers en septiembre.

La lesión de Ohtani abrió la puerta. Sus cuatro años atravesando la Dominican Summer League, Clase A, Clase A Avanzada y Doble-A explican por qué los Dodgers decidieron que no necesitaba tocar ninguna otra antes de entrar.