LA PAZ.- El número de fallecidos por las dos explosiones ocurridas el viernes en un cuartel militar de Bolivia aumentó a siete, luego de que las autoridades localizaran un cuerpo entre los escombros.
El Ministerio de Defensa identificó al fallecido como el sargento Freddy Mauro Quisbert Vega, instructor del Centro de Mantenimiento de Material Bélico.
Según la institución, el cuerpo fue localizado entre los restos de la infraestructura y reconocido inicialmente por el apellido «Quisbert», inscrito en su uniforme. Posteriormente, la Policía lo trasladó a la morgue.
Siete militares continúan desaparecidos
Las explosiones ocurrieron el viernes en el Centro General de Mantenimiento del Regimiento de Artillería Mecanizada RAM-2 «Bolívar», ubicado en Viacha, municipio del altiplano situado a unos 35 kilómetros de La Paz.
Además de los siete fallecidos, las autoridades reportaron siete militares desaparecidos y al menos 84 personas heridas. Las detonaciones también provocaron daños materiales en el cuartel y en viviendas cercanas, cuyos residentes fueron evacuados temporalmente.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano Urenda, informó que durante las labores de búsqueda fue localizado material explosivo que no detonó. También advirtió sobre una estructura comprometida que contiene material bélico y numerosas granadas.
Investigan las causas de las explosiones
Ante el riesgo, los equipos de emergencia avanzan con extrema precaución en la remoción de los escombros y en la búsqueda de los militares desaparecidos.
Justiniano explicó que el reporte preliminar establece que hubo dos detonaciones. Una de ellas habría involucrado pólvora negra utilizada en material pirotécnico almacenado en el lugar.
La segunda explosión tuvo una magnitud «considerablemente mayor», pero su causa todavía no ha sido determinada técnicamente, según el Ministerio de Defensa.
Fiscalía abre investigación por la tragedia
La Fiscalía inició una investigación para establecer las responsabilidades por el hecho. El proceso contempla, entre otros posibles delitos, «homicidio culposo, lesiones culposas y otros estragos».
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, expresó su solidaridad con las víctimas y sus familiares. Además, aseguró que instruyó una investigación «minuciosa, técnica y transparente» sobre las circunstancias de las explosiones.








