El dirigente político y abogado Pelegrín Castillo agradeció a Dios por las luces, el conocimiento y la inspiración que, según afirmó, le han permitido junto a otros dominicanos llevar adelante una lucha nacional que considera determinante para la supervivencia de la nación dominicana.
Durante la puesta en circulación de su libro “Haití y los intereses nacionales”, Castillo destacó que la obra, concebida como un compendio de ensayos, propuestas, cartas y conferencias, recoge parte de una lucha en la que han participado diferentes generaciones y sectores de la sociedad dominicana.
“Gracias a Dios que nos ha dado luces, nos ha dado conocimiento, nos ha dado inspiración para llevar adelante esta lucha nacional, una lucha de la que depende la supervivencia de la nación dominicana”, expresó.
Castillo sostuvo que en las páginas del libro puede identificarse la conciencia existente en el pueblo dominicano sobre la necesidad de buscar una solución internacional a los problemas que enfrenta Haití y sus repercusiones en la isla.
“Se puede identificar muy claramente que el pueblo dominicano está consciente, muy consciente de que hay que buscar una solución internacional a los problemas del tiempo”, manifestó.
En ese sentido, explicó que la generación actual es heredera de reflexiones y esfuerzos realizados por generaciones precedentes, al tiempo que reconoció el papel de diversas organizaciones y figuras que han contribuido a orientar a la población dominicana sobre la problemática haitiana.
El dirigente político agradeció especialmente a José Miguel por haber evocado el compromiso de su padre con esta lucha nacional.
“Yo le agradezco enormemente a José Miguel que haya evocado el compromiso de mi padre con esa lucha nacional. Toda nuestra familia, nuestro partido, va a agradecérselo”, expresó.
Castillo resaltó que esta causa ha sido compartida por numerosos dominicanos de distintos sectores y recordó la participación de personalidades que, aunque ya fallecieron, permanecen en la memoria de quienes continúan trabajando por esos objetivos.
También evocó la creación de Unión Nacional, organización que, según explicó, logró reunir a ciudadanos de posiciones políticas diferentes, incluyendo al conservador Luis Guillermo Pérez y al dirigente de izquierda revolucionaria Cabral.
“Esa lucha la libramos en compañía de mucha gente, de muchos dominicanos en todos los sectores de la vida”, afirmó.
Asimismo, recordó a figuras como Federico Trinidad, a quien definió como un pensador de la dominicanidad, y al doctor Jottinghurk, quien había sido consultor jurídico del Gobierno del doctor Joaquín Balaguer y anteriormente canciller de la República Dominicana en 1936.
El Comité Dominicano de Solidaridad Internacional con Haití
Castillo explicó además la importancia que para él tiene el Comité Dominicano de Solidaridad Internacional con Haití, cuyo nombre, según dijo, responde a una convicción de que República Dominicana tiene un interés directo en que Haití pueda alcanzar la estabilidad.
“Siempre ha habido la conciencia de que hay que ser solidario con Haití y que la solución al final, la solución real de estabilizar la isla, pasa por rescatar, por reconstruir Haití”, sostuvo.
Advirtió que, de no producirse ese proceso de reconstrucción y estabilización, podría generarse un escenario de conflicto en la isla.
“Porque si eso no pasa, si eso no sucede, y aquí lo decimos y lo advertimos, entonces será inevitable que surja un escenario terrible de conflicto en la isla”, señaló.
Enfatizó que República Dominicana es el país que, a su juicio, tiene mayor interés en que los problemas de Haití encuentren una solución, debido a las consecuencias que puede tener la inestabilidad del vecino país para toda la isla.
También destacó el trabajo del Centro de Pensamiento y Acción del Proyecto Nación, actualmente presidido por Danilo Vargas, y recordó a sus anteriores presidentes, Manuel Tapia y Manuel Vergés.
Llamado a una mayor unidad
Castillo afirmó que el abordaje de la crisis haitiana no puede quedar limitado a intelectuales, académicos, pensadores y diplomáticos, pese a reconocer la importancia de estos sectores.
“Nosotros estamos muy conscientes de que la lucha no la podemos librar solamente desde cenas intelectuales, desde académicos, de pensadores y de diplomáticos”, manifestó.
Explicó que, ante el agravamiento de la crisis haitiana después de la muerte del presidente Jovenel Moïse, distintos sectores entendieron que era necesario alcanzar un mayor nivel de unidad.
“Nos dimos cuenta de que ya habíamos pasado a un nivel de lucha, que necesitábamos más unidad”, indicó.
Precisó que esa unidad no debe construirse alrededor de un enfoque partidario, sino de una posición nacional frente a una problemática que, según afirmó, trasciende las diferencias políticas.
Castillo recordó que, a partir de ese proceso, se realizaron varios eventos y se elaboró un manifiesto que fue entregado a organismos internacionales y enviado a embajadas con el planteamiento de sectores de la sociedad dominicana.
Durante su intervención, dejó abierta una de las principales interrogantes que, según plantea su libro, debe ser respondida ante la crisis haitiana: “Ahora, ¿cuál es el actor que tiene que intervenir?”.








