SANTO DOMINGO.– El juez de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Justiniano Montero Montero, reveló este martes que tuvo que recurrir a un préstamo para poder cubrir la inscripción escolar de sus hijos, luego de decidir recibir el salario correspondiente a sus funciones como juez de la alta corte y no el de juez de carrera.
La declaración fue ofrecida durante su entrevista de evaluación de desempeño ante el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), donde el magistrado presentó aspectos de su trayectoria en la carrera judicial y las funciones administrativas que ha desempeñado durante su carrera.
Montero Montero explicó que, pese a haber tenido bajo su responsabilidad durante seis años la gestión de un presupuesto de aproximadamente RD$24,000 millones del Poder Judicial, mantuvo únicamente la remuneración correspondiente a sus funciones judiciales.
El magistrado utilizó esta experiencia para destacar que administrar grandes cantidades de recursos públicos no significa obtener beneficios económicos personales ni disponer de esos fondos para asuntos particulares.
Durante su comparecencia, explicó que su decisión de mantener el salario de juez de la Suprema Corte tuvo consecuencias en su economía familiar, al punto de que debió solicitar un préstamo para poder cubrir los gastos relacionados con la educación de sus hijos.
Juez busca ser ratificado
La declaración se produjo como parte del proceso de evaluación que desarrolla el Consejo Nacional de la Magistratura para determinar la permanencia de los jueces de las altas cortes.
Montero Montero expuso ante los integrantes del CNM su experiencia acumulada durante sus años de servicio en el Poder Judicial, así como las responsabilidades administrativas que ha asumido.
El magistrado busca ser ratificado para un nuevo período, luego de siete años de gestión en la Suprema Corte de Justicia.
Durante su presentación, defendió su trayectoria y las decisiones adoptadas durante su ejercicio judicial y administrativo, al tiempo que resaltó su compromiso con el manejo responsable de los recursos públicos.
Su testimonio sobre las dificultades económicas que enfrentó para cubrir la educación de sus hijos fue presentado como un ejemplo de la separación que, según sostuvo, debe existir entre la administración de fondos públicos y los intereses personales de quienes tienen bajo su responsabilidad dichos recursos.








