Por: Junior Henríquez
InfoENN – El Nuevo Norte Santo Domingo. El Gobierno presentó una propuesta fiscal y de austeridad con la que busca movilizar entre RD$80,000 y RD$90,000 millones para enfrentar el impacto de la crisis internacional, sostener subsidios, proteger a los sectores vulnerables y evitar un aumento desproporcionado del déficit fiscal.
De acuerdo con lo explicado por el ministro de Hacienda y Economía, la estrategia combina dos fuentes principales: por un lado, medidas administrativas de reducción y reasignación del gasto público, que aportarían entre RD$35,000 y RD$40,000 millones; y por otro, nuevas medidas tributarias que serían sometidas al Congreso Nacional, con las que se espera recaudar entre RD$40,000 y RD$50,000 millones adicionales.
El funcionario aclaró que la propuesta no toca el ITBIS, ni su tasa ni su base, tampoco modifica el Impuesto al Patrimonio Inmobiliario, el impuesto sobre la renta empresarial de las Mipymes, los impuestos a intereses y dividendos, ni contempla gravámenes a las plataformas digitales.
Uno de los puntos más sensibles para la población es el tema de los combustibles. El Gobierno anunció que, luego de aplicar un ajuste moderado, se compromete a congelar los precios durante tres meses, siempre que el petróleo no supere los US$95 por barril en el mercado internacional.
El ministro explicó que el subsidio a los combustibles ha llegado a representar entre RD$1,600 y RD$1,700 millones, aunque en las últimas semanas se ha reducido a un rango de RD$800 millones a RD$1,000 millones, debido a los ajustes aplicados y a una ligera mejoría en los precios internacionales.
Según las autoridades, el objetivo es evitar que el impacto externo se traslade de forma violenta al bolsillo de los dominicanos, especialmente a través del transporte, los alimentos y los servicios básicos.
El Gobierno también aseguró que no moverá la tarifa eléctrica durante esta coyuntura, siempre que pueda contar con los recursos adicionales que generarían las medidas propuestas.
La propuesta incluye medidas dirigidas a combatir la evasión, la informalidad y las prácticas que reducen la base tributaria. El ministro afirmó que cuando algunos sectores no cumplen con sus obligaciones fiscales, terminan pagando más quienes sí cumplen.
“La evasión y la informalidad no son gratis. Cuando algunos no cumplen, termina pagando más los que sí cumplen”, fue uno de los planteamientos centrales de la presentación.
En apoyo a las microempresas, el proyecto contempla eliminar de manera permanente los anticipos para este sector, que representa el 78 % de las empresas que declararon impuesto sobre la renta el año pasado. Para las pequeñas empresas, se propone reducir el pago de anticipos de 12 veces al año a solo tres cuotas anuales.
El sector agropecuario también sería beneficiado con la eliminación por ley de anticipos e impuestos a los activos, una medida que el Gobierno busca formalizar dentro del sistema tributario.
Para las grandes empresas, la propuesta plantea un aumento transitorio del impuesto sobre la renta empresarial a un 30 % durante tres años, pero solo para compañías con ingresos superiores a RD$1,000 millones. Según el Gobierno, esta medida impactaría a unas mil empresas de un universo aproximado de 140,000, equivalente al 0.8 % del total.
El ministro defendió esta medida al señalar que el impuesto sobre la renta es uno de los más justos, porque solo pagan más las empresas que generan mayores ganancias. Aseguró además que el Gobierno ya inició conversaciones con representantes de Mipymes y grandes gremios empresariales, quienes, según dijo, valoran la estabilidad económica del país.
Otra medida incluida en la propuesta es la creación de un nuevo tramo de impuesto sobre la renta para personas físicas, pero únicamente para quienes ganen más de RD$400,000 mensuales, lo que el Gobierno presenta como una medida progresiva.
El proyecto también contempla ampliar el Régimen Simplificado de Tributación, reducir cargas en algunos sectores y actualizar impuestos antiguos. Entre esas medidas figuran el aumento de los mínimos exentos del impuesto sucesoral y de donaciones, así como la reducción de 27 % a 3 % para transmisiones de activos entre padres e hijos.
También se propone reducir de 25 % a 2 % el impuesto a la ganancia de capital para personas físicas cuando vendan inmuebles, además de eliminar impuestos a ambulancias, camiones de bomberos y camiones compactadores de basura.
En cuanto a otros ajustes, se plantea elevar el impuesto a las transferencias electrónicas y cheques de 0.15 % a 0.20 %, aumentar impuestos a casinos y juegos de azar, aplicar un impuesto selectivo a los vapes similar al de los cigarrillos y establecer un aumento marginal de US$10 a los pasajes aéreos.
El Gobierno sostiene que estas medidas buscan preservar tres principios: estabilidad económica, equidad tributaria y responsabilidad en el uso de los recursos públicos.
Las autoridades prometieron acompañar la propuesta con un esquema de rendición de cuentas para que la ciudadanía pueda conocer cuánto se recauda, cómo se usan los recursos y cuál es el impacto real de las medidas.
“Esta reforma no puede ser un cheque en blanco. Cada peso adicional debe ser explicado, reportado y justificado ante la ciudadanía”, indicó el ministro.
La propuesta será enviada próximamente al Congreso Nacional, donde deberá ser debatida y aprobada por los legisladores.








