NUEVA YORK – Un 92% de los trabajadores agrícolas en Estados Unidos expresó que las redadas migratorias y las deportaciones han afectado su empleo, mientras que un 88% indicó tener temor a ser detenido y deportado.

Las cifras anteriores forman parte de los resultados de una encuesta para la que la Fundación UFW entrevistó a 2,250 campesinos, la mayoría indocumentados.

Los hallazgos, divulgados este jueves en conferencia de prensa, apuntan a que, debido al temor que experimenta esta población ante la posibilidad de ser intervenidos por agentes migratorios, un 61% de los participantes ha reducido salir a comprar, el 29% no ha buscado atención médica y el 21% ha limitado su uso de las redes sociales.

La investigación, descrita como “pionera” y “exhaustiva”, reveló además que un 90% teme separarse de su familia debido a las deportaciones; un 43% tiene miedo de no poder regresar a EE. UU. y 13% ha sufrido persecución en sus países de origen.

Otro dato relevante es que alrededor del 76% de los trabajadores agrícolas desea protección contra la detención y la deportación. Un 53% apuesta a una vía para regularizar su estatus y, eventualmente, obtener la ciudadanía estadounidense.

La indagación concluyó que más del 40% de los encuestados ha trabajado en la agricultura durante más de 20 años, mientras que el 49% lleva años sin vivir en su país de origen.
Un 87% de los encuestados anticipó que, si se aprobara una reforma migratoria, una de las primeras acciones sería visitar a sus seres queridos en su país de origen.

El informe, titulado “Bajo el sol y fuera de las sombras”, documenta las experiencias y perspectivas de los trabajadores agrícolas con respecto a las medidas de control migratorias implementadas por la Administración de Donald Trump desde principios del 2025.

La descripción del estudio resaltó que, mientras el Congreso sigue sin aprobar una ley de reforma migratoria desde 1986 o desde hace casi 40 años, el número de trabajadores agrícolas indocumentados ha aumentado, lo que los expone al riesgo de detención, especialmente en las comunidades cercanas a las fronteras norte y sur.

“Durante casi cuatro décadas, las autoridades migratorias han incrementado la escala y la intensidad de sus operaciones en las comunidades de trabajadores agrícolas, intensificando aún más estas actividades en los últimos años”, planteó la organización.

Lo anterior no constituye un problema nuevo. “Estados Unidos enfrentó un dilema similar entre la década de 1960 y principios de la de 1980, dado que los trabajadores agrícolas de aquella época también luchaban por obtener su autorización”, lee otra parte del reporte.

Los activistas cuestionaron que empleadores rechacen una vía hacia la ciudadanía y promuevan la expansión del programa de trabajadores agrícolas temporales H-2A al tiempo que reducen las mínimas protecciones que ofrece el mismo.

La fundación favoreció una medida como la “Ley de Modernización de la Fuerza Laboral Agrícola” que les garantizaría a los campesinos una vía para obtener su estatus legal y evitaría la separación familiar.

Dicha medida fue reintroducida en mayo del 2025.

En el 2021, fue aprobada en la Cámara de Representantes de EE. UU. con 30 votos republicanos.

De acuerdo con Congress.gov, la medida crearía un estatus migratorio legal temporal conocido como visa de Trabajador Agrícola Certificado (CAW) para los trabajadores agrícolas extranjeros y sus familias.

Además, ofrecería una vía para que los trabajadores agrícolas indocumentados que ya están en el país y sus cónyuges o hijos puedan ajustar su estatus legal y solicitar la residencia permanente (green card) tras cumplir requisitos de labor continua.

La legislación además reformaría la visa temporal H-2A para simplificar el proceso a los empleadores y mejorar las protecciones a los empleados y estabilizar los salarios.

La Fundación UFW ayuda a decenas de miles de trabajadores y sus familiares, muchos de ellos indocumentados, a través de distintos servicios que incluyen los legales.

Lomeli Corcoran, directora ejecutiva de la Fundación UFW, destacó el carácter novel del estudio.

“Durante demasiado tiempo, investigadores académicos y gubernamentales, así como responsables de formular pólizas, se han enfrentado a importantes obstáculos para acceder a datos exhaustivos y desarrollarlos sobre las personas cuyas vidas se ven directamente afectadas por las redadas migratorias. Este es el primer estudio en profundidad que examina las preocupaciones y temores de los campesinos indocumentados, así como sus esperanzas y aspiraciones. Esperamos que esta encuesta de luz sobre la situación para que quienes ostentan el poder puedan comprender las realidades que enfrentan los más vulnerables. Quizás así, los trabajadores agrícolas indocumentados —que producen la mayor abundancia de alimentos que el mundo haya visto— sean vistos y tratados como los seres humanos importantes que son”, compartió en el comunicado que incluye los resultados de la investigación.

Jonathan Angulo, Ph.D., investigador y analista de políticas de la entidad, espera que el estudio ayude a agilizar la aprobación de una reforma migratoria integral.

“Esta encuesta fue posible gracias a que la Fundación UFW ocupa una posición única para lograr lo que a otros les cuesta conseguir. A pesar del riesgo muy real de arresto, deportación y separación familiar, esta encuesta revela que la mayoría de los trabajadores indocumentados aún aspiran a participar plenamente en el país al que sirven con tanta lealtad, mediante una reforma migratoria significativa, un tema que no se ha abordado en casi 40 años”, expuso el también profesor adjunto en la Universidad Estatal de San Diego.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here