ZÚRICH, SUIZA. – El deterioro de la institucionalidad dominicana ha abierto un intenso debate sobre el papel del Estado frente al auge de figuras mediáticas como Santiago Matías (Alofoke) y El Piro, a quienes algunos sectores atribuyen parte de la degradación del discurso público. Sin embargo, el analista Nelson del Pozo Guzmán sostiene que ambos representan las consecuencias de una crisis estructural y no su origen.
En un análisis divulgado este jueves desde Zúrich, Suiza, Del Pozo Guzmán afirma que el Estado ha renunciado progresivamente a sus funciones esenciales de representación, ejecución y formación ciudadana, generando un vacío que ha sido ocupado por nuevos referentes del entretenimiento y la comunicación digital.
A su juicio, responsabilizar exclusivamente a estos creadores de contenido por el deterioro ético y cultural constituye un diagnóstico superficial, ya que el problema radica en la pérdida de credibilidad de las instituciones públicas y en la desconexión entre las élites políticas y la ciudadanía.
Código Penal y crisis institucional
El análisis vincula esta situación con el prolongado debate sobre la reforma del Código Penal dominicano, señalando que durante décadas las discusiones legislativas han estado marcadas por intereses particulares y desacuerdos que han impedido la aprobación de un marco jurídico moderno y consensuado.
Según el autor, esa incapacidad refleja una crisis institucional más profunda, donde el verdadero desorden nace desde las estructuras estatales y no desde los espacios digitales que hoy concentran la atención pública.
Cultura popular como reflejo social
Del Pozo Guzmán sostiene que el éxito de plataformas como Alofoke responde al desencanto de una población que no encuentra respuestas en los mecanismos tradicionales de representación política ni en los servicios públicos.
En ese contexto, considera que la discusión no debe centrarse únicamente en el lenguaje o la vulgaridad presente en algunos contenidos, sino en las deficiencias acumuladas en áreas como la educación, la salud, la seguridad y la administración de justicia.
Llamado a fortalecer las instituciones
El autor concluye que la indignación ciudadana debe transformarse en una participación activa para exigir mayor transparencia, fortalecer el sistema penal y recuperar la confianza en las instituciones democráticas.
Asimismo, plantea que el verdadero reto consiste en reconstruir el espacio público, elevar la calidad del debate nacional y promover un Estado capaz de responder a las necesidades de la población, en lugar de limitarse a reaccionar frente a las expresiones de la cultura popular.








