El magnesio participa en funciones esenciales del organismo, incluyendo el sistema nervioso y los músculos. Por eso, aunque todavía no es considerado por expertos como un tratamiento contra el insomnio, algunas personas pueden experimentar dormir mejor después de empezar a tomar este mineral.
La doctora Naoki Umeda, médico especialista en medicina integrativa de Cleveland Clinic, explica que el magnesio puede ayudar a regular neurotransmisores relacionados con el sueño y la relajación, como el GABA. No obstante, la respuesta depende de cada persona.
¿Por qué sientes dormir mejor tras empezar a tomar magnesio?
Una posible explicación de la mejoría es que una persona tenga una ingesta insuficiente del mineral y la corrija mediante la alimentación o un suplemento. Asimismo, el magnesio también participa en la actividad de neurotransmisores como el GABA, relacionado con la disminución de la excitabilidad neuronal.
Este neurotransmisor favorece la calma, relajación, equilibrio, sueño y enfoque. Incluso, es capaz de bajar los niveles de cortisol, por lo que podría mejorar el descanso.
“La mayoría de los estudios sobre el sueño y el magnesio son pequeños y la evidencia general es escasa”, aclara la doctora Naoki Umeda. En este sentido, no debe considerarse un tratamiento directo para el insomnio.
Una revisión sistemática publicada en 2026 en la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos (NIH), que analizó ensayos clínicos en adultos, concluyó que la evidencia disponible es de certeza baja.
Por tanto, sentir una mejoría es posible, pero todavía no se conoce con precisión quiénes podrían beneficiarse. “Se necesita más investigación antes de que podamos recomendarlo de forma rutinaria como un tratamiento eficaz para los trastornos del sueño”, advierte Umeda.
¿Qué tipo de magnesio es mejor para dormir?
El bisglicinato o glicinato de magnesio suele considerarse una opción para quienes buscan un suplemento bien tolerado por el aparato digestivo. Esta presentación está unida a la glicina, un aminoácido que también se ha estudiado por sus posibles efectos sobre el sueño.
Si los problemas para dormir persisten, conviene investigar su causa en lugar de depender exclusivamente de un suplemento. Mantener horarios regulares, limitar la cafeína por la tarde y consultar por tratamientos como la terapia cognitivo-conductual para el insomnio son medidas respaldadas por los médicos y científicos.








