Santo Domingo.-–El 68.2 % de los partos en República Dominica correspondien a cesárea, lo que implica mayor riego para la madre por las complicaciones que pudiera representar la cirugía.
Unicef recordó que una cesárea puede ser necesaria para salvar la vida de una mujer o de un recién nacido cuando existe una indicación médica, pero señaló que se trata de una cirugía mayor que puede implicar riesgos como infecciones, hemorragias, complicaciones asociadas con la anestesia y una recuperación más prolongada.
Asimismo, indicó que puede aumentar determinadas amenazas en embarazos posteriores y asociarse con dificultades respiratorias en los recién nacidos, especialmente cuando la intervención se realiza antes de que el embarazo llegue a término.
Por tanto, Unicef recomendó analizar las causas detrás de la elevada tasa de cesáreas en República Dominicana, donde el 68,2 % de los nacimientos se produce mediante este procedimiento, de acuerdo con los resultados de la ENHOGAR-MICS 2025.
El organismo pidió identificar qué factores están impulsando estas cifras, el organismo planteó utilizar herramientas como la Clasificación de Robson, que permite determinar en cuáles grupos de mujeres se concentra el mayor número de cesáreas y evaluar las prácticas clínicas asociadas.
En los centros privados, donde las cesáreas representan el 89 % de los nacimientos, frente al 52,8 % registrado en los establecimientos públicos, según la encuesta realizada por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) con apoyo técnico y financiero de Unicef.
La tasa dominicana supera en alrededor de 25 puntos porcentuales el promedio de América Latina y el Caribe, que se situó en 42,8 % entre 2010 y 2018, mientras que el promedio mundial alcanzó el 21,1 %, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
República Dominicana supera el promedio regional
La tasa dominicana supera en alrededor de 25 puntos porcentuales el promedio de América Latina y el Caribe, que se situó en 42,8 % entre 2010 y 2018, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Durante ese mismo período, el promedio mundial fue de 21,1 %.
Unicef recordó que una cesárea puede ser necesaria para salvar la vida de una mujer o de un recién nacido cuando existe una indicación médica, pero señaló que se trata de una cirugía mayor que puede implicar riesgos como infecciones, hemorragias, complicaciones asociadas con la anestesia y una recuperación más prolongada.
Asimismo, puede aumentar determinados riesgos en embarazos posteriores y asociarse con dificultades respiratorias en los recién nacidos, especialmente cuando la intervención se realiza antes de que el embarazo llegue a término.
La OMS no establece una tasa ideal de cesáreas aplicable a todos los países, sino que recomienda que estos procedimientos se practiquen cuando sean necesarios y que los sistemas sanitarios garanticen una atención segura y de calidad.








