Existen alimentos que pueden aportar muchas más calorías de las que crees, incluso aunque parezcan saludables. Y aunque no es fundamental eliminarlos de la dieta, sí es necesario regular sus porciones, no combinarlos con más ingredientes calóricos y evitar consumirlos frecuentemente.
Lo expertos consideran que lo más importante es saber identificar entre un alimento nutritivo y una preparación que concentra demasiadas calorías.
Por ejemplo, el consumo de frutas enteras aporta fibra, vitaminas, minerales, saciedad entre otros beneficios. Sin embargo, el jugo de frutas podría contener exceso de azúcares añadidos y en el proceso de licuado se pierde la fibra.
6 alimentos que engordan más de lo que piensas y los consumes a diario
1. Café preparado y smoothies
El café negro de por sí no engorda, pero con jarabes, crema batida, caramelo o leche endulzada puede convertirse en una bebida con una cantidad considerable de calorías. Lo mismo ocurre con los smoothies que combinan frutas con miel, mantequilla de maní y otros ingredientes densos en energía.
En su lugar, pide café sin azúcar o reduce los jarabes y elige smoothies con fruta entera, yogur natural y una cantidad moderada de mantequilla de frutos secos.
2. Fruta deshidratada
Las presentaciones comerciales agregan azúcar, además que, al quitarle el agua a la fruta, se hacen más pequeñas por lo que es sencillo comer más en poco tiempo. La solución es elegir presentaciones sin azúcar añadido y controlar la porción.
También se puede optar por fruta fresca entera y así recibir todos sus beneficios. Además, al tener mayor volumen y agua, genera mayor saciedad.
3. Barras energéticas
Aunque tiene una percepción de alimento deportivo y ligero, algunos contienen jarabes, chocolate, miel y otros ingredientes que elevan su densidad calórica.
Al momento de comprar una barra energética debes revisar su etiqueta y ver sus calorías, el tamaño de la porción y qué cantidad de azúcar añadida posee.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) señala que la etiqueta nutricional permite identificar precisamente estos componentes.
4. Salsas, aceites y aderezos
Una ensalada fresca es una comida ligera y saludable, pero si se le agregan grandes cantidades de aceite, mayonesa o aderezos cremosos deja de serlo. El mismo principio aplica al pan integral acompañado de mantequilla.
Es importante medir el aderezo en lugar de añadirlo directamente del envase y utilizar cantidades pequeñas de aceite, aguacate, frutos secos o queso.
5. Jugos de fruta
El jugo puede aportar vitaminas y otros nutrientes, pero pierde buena parte de la estructura y fibra de la fruta entera en la licuadora. Por eso es más fácil beber rápidamente el azúcar y las calorías correspondientes a varias piezas de fruta.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan preferir fruta entera frente al jugo, porque su fibra ayuda a sentirse satisfecho. En el caso de tomar jugo, que sea 100% de fruta y en una porción moderada, dentro de las necesidades calóricas.
6. Granola y yogures saborizados
La granola puede contener avena y frutos secos, pero algunas versiones comerciales también incorporan cantidades importantes de miel, azúcar o aceites. En los yogures saborizados ocurre algo parecido: pueden contener azúcares añadidos que no están presentes en un yogur natural.
En su lugar, puedes combinar yogur natural o griego sin azúcar con fruta fresca y utilizar una pequeña cantidad de granola.
Los CDC explican que para mantener un peso saludable no solo la alimentación juega un papel importante, también la actividad física y otros factores individuales. En este sentido, ningún alimento aislado determina por sí solo el aumento de peso.








