Por: Junior R. Henríquez C.

SANTO DOMINGO.— La comunicadora Karen Yapoort habría comenzado a dar pasos legales contra medios de comunicación, plataformas y personas que difundieron informaciones que la relacionaban con una supuesta infidelidad, en medio de su proceso de separación del expelotero de Grandes Ligas Edwin Encarnación.

De acuerdo con informaciones divulgadas este fin de semana, más de 25 medios habrían recibido notificaciones mediante las cuales se solicita retirar o rectificar publicaciones consideradas lesivas para la imagen, reputación y vida privada de la comunicadora. Hasta el momento, sin embargo, no se ha divulgado públicamente documentación que permita establecer el número definitivo de notificados ni el alcance completo de las reclamaciones.

La controversia se originó a principios de septiembre, cuando trascendió públicamente la ruptura matrimonial y comenzaron a circular numerosas versiones en redes sociales sobre las razones que habrían provocado la separación, incluyendo señalamientos de una presunta infidelidad que no han sido establecidos judicialmente como hechos.

Encarnación anunció el 2 de septiembre que había instruido a sus abogados para iniciar el divorcio. Yapoort, por su parte, aseguró ese mismo día que había solicitado previamente un divorcio por mutuo consentimiento y pidió respeto y consideración hacia sus hijos.

Posteriormente, el abogado Alberto Fiallo confirmó que ambas partes avanzaban hacia un divorcio por mutuo consentimiento y trabajaban en los detalles del acuerdo de separación.

El caso también adquirió una dimensión judicial independiente por un incidente investigado en La Romana. La defensa de Yapoort ha sostenido que la comunicadora no estuvo presente en ese hecho ni tiene conocimiento directo de lo ocurrido, pese a que fue entrevistada por el Ministerio Público luego de que su nombre apareciera mencionado dentro del litigio.

Las eventuales acciones de Yapoort abren ahora otro capítulo de una controversia que durante semanas ha ocupado espacios de entretenimiento y redes sociales: determinar hasta dónde las publicaciones difundidas sobre su vida privada estuvieron sustentadas en hechos verificables y cuáles podrían haber vulnerado sus derechos al honor, la intimidad y la propia imagen.