Por: Junior R. Henríquez C.

Barkhad Abdi nunca había actuado profesionalmente cuando una oportunidad inesperada cambió por completo el rumbo de su vida.

El somalí-estadounidense trabajaba como conductor para la compañía de limusinas de su hermano en Minneapolis cuando vio un anuncio para un casting abierto. Buscaban actores somalíes para una película protagonizada por Tom Hanks: Captain Phillips. Abdi decidió intentarlo y terminó consiguiendo el papel de Abduwali Muse, líder del grupo de piratas somalíes.

Su actuación terminó convirtiéndose en una de las grandes revelaciones de Hollywood. Pero antes de saber hasta dónde llegaría la película, Abdi regresó a Minneapolis y comenzó a trabajar nuevamente para su hermano, esta vez vendiendo teléfonos móviles.

Por su participación en Captain Phillips recibió aproximadamente US$65,000, una cantidad considerable para su primera película, pero muy distante de las cifras que normalmente se asocian con una producción de Hollywood de US$55 millones.

Entonces llegó el estreno.

Su interpretación fue reconocida internacionalmente: ganó el BAFTA como actor de reparto y fue nominado al Óscar, algo extraordinario para alguien que debutaba frente a las cámaras.

Mientras su rostro aparecía en alfombras rojas y ceremonias internacionales, su realidad económica todavía estaba lejos de la de una estrella consolidada. The New Yorker relató en 2014 que durante la promoción de la película vivía de los viáticos proporcionados por el estudio, vestía prendas prestadas para los eventos y recibía ayuda de un amigo taxista para desplazarse gratuitamente por Los Ángeles.

La paradoja fue enorme: Captain Phillips terminó generando más de US$218 millones en las salas de cine de todo el mundo, mientras el actor que protagonizó una de sus interpretaciones más recordadas apenas comenzaba a construir una carrera que meses antes ni siquiera había imaginado.

La historia de Barkhad Abdi quedó como uno de esos casos poco frecuentes de Hollywood: pasó de conducir limusinas y vender teléfonos en Minneapolis a competir por un Óscar en su primera actuación cinematográfica.