Por Antonio Heredia
PUERTO PLATA.– Cada 12 de octubre de cada año se conmemora el Día de la Raza o de la Hispanidad, una fecha en el calendario que recuerda la llegada de Cristóbal Colón a América en 1492 y que, con el paso de los años, ha estado marcada por el debate histórico.
La tradicional conmemoración sigue adquiriendo distintos significados relacionados con la identidad cultural, la historia del continente y el reconocimiento de los diversos pueblos autóctonos que habitaban las tierras del Nuevo Mundo mucho antes de llegar los europeos.
A más de medio siglo del referido acontecimiento, van aumentando los cuestionamientos de diversos sectores a que la fecha se presente únicamente como un presunto descubrimiento o encuentro cultural y se obvia el sometimiento y exterminio de los taínos y otros pueblos indígenas.
“Somos un agujero en medio del mar y el cielo 500 años después, una raza encendida negra, blanca y taína… Pero. ¿Quién descubrió a quién?”, expresa una estrofa a modo de crítica al respecto de la canción “El costo de la vida” del cantautor dominicano Juan Luis Guerra.
No es un secreto para nadie, que, a lo largo del tiempo, la celebración del Día de la Raza ha generado debates sobre las consecuencias de la colonización europea en América, queriéndose “aceptar como bueno y válido” que el exterminio de los aborígenes fue debido a la colonización, cristianización e hispanización.
Se habla mucho de la identidad y la diversidad cultural, pero el 12 de octubre de debe reflexionar sobre los procesos históricos que marcaron al continente americano y que en la mayoría de los casos fueron episodios muy sangrientos debido a las atrocidades de los europeos.
Muchos sabemos sobre el sincretismo que dio origen al pueblo dominicano, donde la herencia indígena, española y africana constituye un componente fundamental de la identidad nacional, aunque todavía existen muchos xenófobos que pretenden ignorar esa realidad.
Sería interesante que, en ese contexto, las diferentes naciones revisen el nombre y el significado de la conmemoración, incorporando perspectivas relacionadas con la descolonización, la diversidad cultural y el reconocimiento de los pueblos originarios.








