Por: José Natalio Redondo
PUERTO PLATA, RD.– Muchos de los maestros de la teoría de la administración aseguran que “si quieres que algo se haga, dáselo a quien no tiene tiempo”.
Con frecuencia oímos o leemos entre los opinadores de cada comunidad referencias a “la opinión del pueblo”. Lo cierto es que se trata de algo demasiado subjetivo para asumirlo como una verdad absoluta.
Y lo peor es que, en muchas ocasiones, esa supuesta opinión colectiva no es más que una posición individual, producto de intereses diversos, incluyendo motivaciones político-partidistas o, sencillamente, el deseo de llevar la contraria.
Cuando se trata de “llevar la contraria”, a Puerto Plata parece que nadie le gana. Somos campeones en la capacidad de criticar a “los que hacen”, pero pobres en la actitud de hacer.
Entiendo, a veces, las frustraciones de algunos de esos “creadores digitales”, aunque en ocasiones parecen llegar a extremos preocupantes, porque la verdad es que debe ser muy desgraciado levantarse todos los días a ver únicamente el lado negativo de la vida.








