Monseñor Tomás Morel Diplán consideró necesario fortalecer las políticas de prevención de la delincuencia juvenil y advirtió que combatir la criminalidad mediante la violencia y la pérdida de vidas humanas no constituye una solución al problema de la inseguridad en el país.
“Naturalmente, la criminalidad hay que perseguirla. No podemos permitir que siga creciendo todo esto. Pero tampoco estamos de acuerdo con que se le quite la vida a un ser humano”, expresó el religioso al referirse a los presuntos intercambios de disparos en los que han muerto jóvenes.
Morel Diplán sostuvo que las autoridades deben enfrentar la delincuencia, pero sin recurrir a actuaciones que vulneren el derecho a la vida. A su juicio, la prevención y el acompañamiento deben ocupar un lugar prioritario en las estrategias dirigidas a evitar que los adolescentes se involucren en actividades delictivas.
El representante de la Iglesia católica también manifestó su preocupación ante el riesgo de que personas inocentes pierdan la vida cuando no se desarrollan procesos adecuados de prevención y abordaje de la violencia.
En ese sentido, afirmó que la responsabilidad no puede recaer exclusivamente sobre los jóvenes, sino que debe ser asumida por los distintos sectores de la sociedad, incluidos la Iglesia, el Estado, el Gobierno y las escuelas.
“Todos tenemos que involucrarnos en esto, la Iglesia, el Estado, el Gobierno, las escuelas, todos”, manifestó, al señalar que los ejemplos negativos y las condiciones sociales también pueden influir en las decisiones y el comportamiento de los adolescentes.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante el primer Simposio de la Pastoral de Adolescentes de la Arquidiócesis de Santo Domingo, celebrado en la Universidad Católica Santo Domingo, donde se abordaron estrategias de acompañamiento pastoral, protección de menores y apoyo psicológico y afectivo.
Morel Diplán insistió en que el país debe asumir un compromiso colectivo con la juventud, al considerar que los adolescentes representan una parte fundamental del presente y el futuro de la nación.








