Santo Domingo.- Las grietas, fisuras y filtraciones que han sido identificadas en evaluaciones técnicas de escuelas públicas también forman parte de lo que docentes dicen observar diariamente en los centros donde imparten clases, de acuerdo con una encuesta de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP).
Los resultados, correspondientes al cierre del año escolar 2025-2026, revelan que el 57.7 % de los docentes consultados reportó filtraciones en sus centros educativos, mientras el 56.3 % señaló la presencia de grietas o fisuras.
La encuesta fue aplicada entre el 13 y el 24 de julio de 2026 y contó con la participación de 776 docentes de 610 centros educativos, con representación de las 18 regionales educativas.
Estos reportes adquieren relevancia al compararlos con las evaluaciones realizadas por la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie), organismo que ha documentado patologías estructurales y no estructurales en escuelas de distintas provincias.
En los registros de Onesvie, correspondientes a 60 centros educativos y 182 edificaciones inspeccionadas entre 2006 y 2023, el organismo determinó que el 100 % de los centros evaluados presentó algún tipo de patología estructural o no estructural.
Entre las condiciones encontradas figuran filtraciones en techos, grietas asociadas a asentamientos diferenciales y deficiencias constructivas.
Lo que ven los maestros
Aunque una filtración o una grieta observada por un docente no significa necesariamente que exista una falla estructural o un riesgo inminente de colapso, los resultados de la encuesta muestran que se trata de situaciones que una parte importante del personal educativo identifica en su entorno laboral.
Solo 14.9 % de los docentes afirmó que su centro no enfrenta ninguno de los riesgos estructurales o logísticos incluidos en la consulta.
El deterioro reportado también alcanza otros aspectos de la infraestructura escolar. El 36.6 % señaló déficit de butacas, el 9.5 % reportó escaleras sin barandas y el 9.4 % identificó aulas móviles sobrepobladas.
La percepción sobre las condiciones de los planteles también es significativa: apenas 11.2 % considera que el estado físico de su centro garantiza completamente un ambiente propicio para el aprendizaje, mientras 42.6 % entiende que no lo garantiza.
Evaluaciones técnicas identifican escuelas que requieren estudios adicionales
Los hallazgos de los docentes se producen mientras Onesvie mantiene registros de evaluaciones realizadas a centros educativos ubicados principalmente en zonas de influencia de sistemas de fallas geológicas activas.
De los 60 centros registrados por el organismo, 18 fueron sometidos a evaluaciones de primer nivel mediante la metodología FEMA P-154. De estos, 16 obtuvieron puntuaciones inferiores al umbral de referencia de 2.0, por lo que se recomendó realizar evaluaciones estructurales detalladas para determinar su capacidad resistente.
Los centros evaluados están distribuidos en La Vega, Duarte, Puerto Plata, Santiago, Monseñor Nouel, Barahona, Hermanas Mirabal, María Trinidad Sánchez, Espaillat, Sánchez Ramírez y Monte Cristi.
Los datos de ambos levantamientos, aunque provienen de metodologías distintas, colocan nuevamente bajo la lupa las condiciones físicas de las escuelas públicas: mientras los docentes reportan las situaciones que observan en su día a día, las evaluaciones técnicas permiten establecer cuáles de esas condiciones requieren estudios especializados o intervenciones.
Por ello, los resultados no permiten concluir que todas las escuelas donde se observan grietas o filtraciones presenten problemas estructurales. Lo que sí muestran es que las señales de deterioro forman parte de la realidad cotidiana reportada por los maestros y que, en determinados planteles, Onesvie ha documentado patologías que requieren atención técnica.
Además de las condiciones de las edificaciones, la encuesta de la ADP revela carencias en otros espacios esenciales para la enseñanza: el 70 % de los docentes reportó que su centro carece de laboratorios, el 48.5 % señaló que no tiene comedor y el 45.2 % indicó que carece de biblioteca.
El informe de Onesvie recomienda priorizar las evaluaciones estructurales detalladas de los centros que quedaron por debajo del umbral establecido y dar seguimiento, junto al Ministerio de Educación, a las intervenciones que puedan derivarse de esos diagnósticos.








