Por: Junior R. Henríquez C. 

SANTO DOMINGO, R.D. — Un informe del Panel de Expertos de las Naciones Unidas sobre Haití revela que municiones pertenecientes a las reservas de la Policía Nacional y el Ejército de República Dominicana habrían terminado en manos de organizaciones criminales haitianas, entre ellas la peligrosa banda 400 Mawozo y grupos que operan en Bel-Air, Puerto Príncipe.

Según el documento, el desvío de estas municiones habría contado con la participación de agentes corruptos de instituciones policiales y militares dominicanas, lo que plantea serias interrogantes sobre los mecanismos de control, almacenamiento y supervisión de los arsenales oficiales.

El informe establece que 908,001 unidades de municiones fueron desviadas de las reservas de la Policía Nacional dominicana, una cifra que pone de relieve la magnitud de las irregularidades señaladas por los investigadores internacionales.

Entre los tipos de municiones identificados figuran más de 489,000 cartuchos de calibre 9 milímetros, utilizados principalmente en pistolas; alrededor de 230,000 cartuchos de 5.56 × 45 milímetros, empleados en fusiles, y más de 26,000 unidades de otros calibres mencionados en la investigación.

El documento fue remitido el 24 de julio de 2026 al Comité del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas establecido mediante la Resolución 2653 (2022), relativa a Haití, y posteriormente examinado el 3 de septiembre del mismo año.

Las revelaciones adquieren especial importancia debido a la crisis de seguridad que atraviesa Haití, donde organizaciones armadas mantienen el control de amplias zonas y utilizan armamento de guerra para sostener sus operaciones.

Uno de los aspectos más preocupantes del informe es el señalamiento de posibles complicidades dentro de organismos responsables de garantizar la seguridad nacional, lo que abre interrogantes sobre la trazabilidad de las municiones y la eventual responsabilidad de los involucrados.

Hasta el momento, la información presentada no permite establecer cuáles agentes habrían participado individualmente en los presuntos desvíos ni si existen procesos judiciales abiertos en República Dominicana por estos hechos.

El informe coloca nuevamente sobre la mesa la necesidad de fortalecer los controles sobre los arsenales oficiales y esclarecer cómo municiones destinadas a las fuerzas de seguridad dominicanas pudieron llegar a manos de bandas criminales que operan en territorio haitiano.