REDACCIÓN.- El presidente Luis Abinader afirmó que la República Dominicana salió oficialmente del Mapa del Hambre de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), un logro que definió como uno de los mayores motivos de orgullo de su gestión, durante un discurso ante ese organismo internacional.

El mandatario destacó que el país redujo la prevalencia de la subalimentación de un 21.3 % en 2006 a menos de un 2.5 % en 2025, resultado que atribuyó a las políticas públicas orientadas a mejorar la producción de alimentos, los ingresos de los hogares y la protección social.

“Si me preguntan cuál de esos logros me produce mayor orgullo, mi respuesta será sencilla: haber contribuido a que mi país saliera del Mapa del Hambre”, expresó Abinader al referirse al legado que espera dejar al concluir su mandato.

El jefe de Estado señaló que la producción nacional de alimentos por habitante aumentó un 122.3 % entre 2004 y 2024. Asimismo, indicó que entre 2015 y 2025 el ingreso real por habitante de los hogares creció un 43.7 %, mientras que la pobreza monetaria descendió de un 41.1 % a un 17.3 %.

Abinader también resaltó la ampliación de los programas de asistencia alimentaria. Según las cifras presentadas en su discurso, la alimentación escolar pasó de beneficiar a 1.7 millones de estudiantes en 2019 a más de 2.2 millones en 2025. Además, afirmó que los 163 comedores económicos del país distribuyen diariamente más de 183,000 raciones de comida caliente y gratuita.

Pese a los avances señalados, el presidente reconoció que todavía existen desafíos para garantizar una alimentación adecuada a toda la población. En ese sentido, sostuvo que el país debe continuar trabajando para facilitar el acceso a dietas saludables, combatir la malnutrición y proteger a los productores agrícolas frente a los efectos del cambio climático.

“Mientras exista una sola familia dominicana que tenga dificultades para alimentarse correctamente, tendremos trabajo por hacer”, manifestó.

El mandatario concluyó que la salida del Mapa del Hambre representa más que una clasificación internacional, al considerar que el objetivo debe ser garantizar que las familias dominicanas puedan vivir con dignidad y tengan oportunidades para construir un mejor futuro.