Una jueza federal levantó este miércoles el último obstáculo judicial que impedía a la administración del presidente Donald Trump poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) para Haití, despejando el camino para que el Gobierno ejecute la cancelación del programa que protege a unos 350,000 haitianos residentes en Estados Unidos.

La jueza Ana Reyes, del Tribunal Federal del Distrito de Columbia, determinó que ya no se encuentra vigente la orden que había bloqueado temporalmente la terminación del TPS mientras avanzaba una demanda presentada por cinco ciudadanos haitianos, según publicó el Washington Post.

El fallo se produce después de que la Corte Suprema de Estados Unidos revocara, el pasado 25 de junio, la protección provisional que Reyes había concedido a los demandantes.

El máximo tribunal concluyó que los haitianos que interpusieron la demanda no habían presentado, en esta etapa del proceso, pruebas suficientes para mantener suspendida la decisión de la administración.

Con la decisión de Reyes, queda eliminado el último freno judicial que impedía implementar la terminación del TPS para Haití.

El litigio, no obstante, continuará. Los demandantes alegan que la administración Trump actuó de manera discriminatoria y que no cumplió con los procedimientos legales correspondientes al decidir poner fin a la protección migratoria.

El TPS ya había sido cancelado

El Departamento de Seguridad Nacional había establecido el 27 de julio de 2026 como fecha efectiva para la terminación del TPS para Haití. La protección permitía a los beneficiarios permanecer temporalmente en Estados Unidos y obtener autorización para trabajar.

Con el fin del programa, los permisos de trabajo correspondientes a las categorías A12 y C19 dejaron de ser válidos, dejando a los beneficiarios sin esa autorización laboral.

  • La cancelación también expone a los haitianos que no tengan otro estatus migratorio o alguna protección legal a posibles procesos de deportación.

Crisis en Haití

La medida ocurre mientras Haití continúa atravesando una grave crisis de seguridadEstados Unidos mantiene su nivel máximo de alerta de viaje para el país debido a la violencia, los secuestros y la inestabilidad.

El TPS es una protección migratoria temporal que Estados Unidos concede a ciudadanos de países que enfrentan condiciones extraordinarias que hacen que su retorno sea considerado inseguro.

En el caso de Haití, el programa había permitido que cientos de miles de ciudadanos haitianos permanecieran legalmente en Estados Unidos y obtuvieran permisos de trabajo.

La decisión judicial de este miércoles no significa que los beneficiarios sean deportados automáticamente, pero sí elimina el principal impedimento legal que mantenía suspendida la terminación del programa y deja a quienes no cuenten con otra vía migratoria expuestos a las consecuencias de su cancelación.