Rusia lanzó una nueva ofensiva contra Ucrania utilizando 36 misiles balísticos y 172 drones, en un ataque dirigido principalmente contra la infraestructura energética de Kiev y otras doce regiones, que dejó al menos nueve personas heridas, entre ellas un niño, además de daños en viviendas, instalaciones eléctricas y una guardería parcialmente destruida.
De acuerdo con las autoridades ucranianas, los 36 misiles balísticos fueron dirigidos contra Kiev y sus alrededores, mientras que los drones alcanzaron diferentes puntos del territorio. La ofensiva ha complicado el suministro de electricidad, agua y calefacción en la capital, donde también resultaron afectados edificios residenciales y el Puente Norte.
Entre las instalaciones atacadas figuran subestaciones eléctricas que conectan las centrales nucleares de Rivne y Jmelnitski con Kiev y otras regiones centrales del país. También se reportaron daños en infraestructuras energéticas de Vínnytsia, Zhytómyr, Rivne, Járkov y Dnipropetrovsk.
Las autoridades informaron que equipos de rescate y reparación trabajan en las zonas afectadas, siempre que las condiciones de seguridad lo permitan, para restablecer los servicios esenciales y atender a las víctimas.
Ucrania pide a Estados Unidos aumentar su apoyo ante ofensiva rusa
El Gobierno ucraniano denunció que Rusia intensifica los bombardeos contra infraestructuras críticas mientras se prepara para negociaciones trilaterales, una estrategia que, según sostiene, busca dejar sin electricidad a Kiev y otras regiones del país en medio del invierno.
Ante este escenario, Ucrania solicitó a Estados Unidos incrementar su apoyo bilateral y pidió al Congreso estadounidense prestar mayor atención a la situación, al advertir que Moscú continúa aumentando la intensidad de sus ataques.
Asimismo, hizo un llamado a los dos principales partidos políticos estadounidenses para mantener una posición conjunta en materia de seguridad, respaldo a Ucrania y fortalecimiento de las sanciones contra el presidente ruso, Vladímir Putin.
Las autoridades ucranianas insistieron en que la continuidad del apoyo estadounidense es fundamental para avanzar hacia la paz, mientras los ataques rusos siguen afectando servicios esenciales y poniendo en riesgo a la población civil.








