Jeffrey Deaver, un leñador jubilado de 58 años del estado de Washington, en Estados Unidos, lleva cuatro años tomando kratom para aliviar un fuerte dolor crónico de cadera y rodilla.
Descubrió ese producto a base de hierbas cuando no encontraba alivio con los médicos y esperaba para someterse a una cirugía.
Al principio, asustado, empezó con una dosis pequeña, pero luego aumentó la cantidad hasta que el dolor desapareció.
"Fue como un milagro", dijo Deaver. "Podía dormir. Podía funcionar".
"Simplemente no sé qué haría sin ello".
El kratom, una planta con efectos similares a los de los opioides, ha ganado popularidad en EE.UU. en la última década y, por lo general, se compra sin receta y se consume en forma de pastillas, cápsulas o líquido.
Las autoridades estadounidenses informaron esta semana que dos estudiantes fallecidos de la Universidad de Misisipi tenían kratom entre sus pertenencias.
Si bien sus muertes no se atribuyeron al kratom, las autoridades están emitiendo advertencias sobre su consumo.
Durante años, los detractores del kratom han presionado para que se prohíba en EE.UU. De hecho, es ilegal en 15 países.
Sin embargo, el kratom no está regulado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. y es legal en algunos estados, incluido Misisipi.
¿Qué es el kratom?
El kratom es un árbol originario del sudeste asiático, de países como Tailandia, Malasia e Indonesia.
Se ha utilizado durante siglos por sus propiedades estimulantes, molido y consumido de forma similar al té.
A medida que su popularidad se extendió por todo el mundo, entró al mercado estadounidense como suplemento alrededor de 2016.
"Ahí es donde realmente comenzaron los problemas", dijo Shane Speights, decano de la Facultad de Medicina Osteopática del Instituto Tecnológico de Nueva York en la Universidad Estatal de Arkansas.
Fuente de la imagen, Bloomberg vía Getty Images
En EE.UU., el kratom se vende principalmente en formas altamente concentradas, ya sea en pastillas, polvo o líquido, dijo Speights.
Además, está ampliamente disponible: se puede encontrar en todas partes, desde tiendas de barrio y gasolineras hasta comercios de cigarrillos electrónicos. Por ello, grupos de presión contrarios a su venta libre lo han bautizado como la "heroína de las gasolineras".
Además, debido a su clasificación como suplemento, los productos de kratom no están regulados a nivel federal.
"No hay forma de saber con exactitud qué estás consumiendo", aseguró Speight.
"Podrías crear algo en tu sótano, comercializarlo como un suplemento, y nadie se molestaría en comprobar qué contiene", agregó.








