26.2 C
Santo Domingo
viernes, octubre 16, 2026
spot_img
Inicio Vida & Estilo Cultura Qué dice la Biblia sobre Halloween y el Día de Muertos

Qué dice la Biblia sobre Halloween y el Día de Muertos

4

Aunque las festividades de Halloween y el Día de Muertos volverán a reunir a millones de personas en Estados Unidos y México, la Biblia es clara respecto a los motivos que “se esconden” detrás de ambas fechas. Incluso, hay quienes se preguntan con frecuencia qué dicen las Sagradas Escrituras.

En primer lugar, debes saber que la Biblia no mencionan explícitamente Halloween ni el Día de Muertos, pero contiene pasajes que abordan la brujería, la adivinación, la consulta a los espíritus, la muerte y la manera en que los creyentes deben afrontar el duelo.

Para nadie es un secreto que los cristianos rechazan estas festividades por sus asociaciones con lo sobrenatural y por realizar prácticas que consideran contrarias a su fe.

Pero más que opinar y fijar una postura, la intención de esta nota es presentar qué dice la Biblia. Que cada quien saque sus propias conclusiones.

El texto no ordena celebrar Halloween ni contiene una prohibición específica que mencione la festividad por su nombre. Sin embargo, algunos de sus pasajes son utilizados por iglesias y creyentes para evaluar las actividades asociadas con esta fecha.

Uno de los textos más citados es Deuteronomio 18:10-12. En el verso bíblico, el pueblo de Israel recibe advertencias contra la adivinación, la hechicería, los encantamientos y la consulta a los muertos. Levítico 19:31 también advierte contra acudir a médiums y personas que buscan comunicarse con los espíritus.

Su objeción no se limita necesariamente a los disfraces o a los dulces, sino a la intención y al significado espiritual de determinadas prácticas.

Asimismo, en 1 Corintios 10:23-31 el apóstol Pablo plantea un criterio para evaluar la libertad personal: no todo lo permitido resulta beneficioso, y las acciones deben considerar tanto la conciencia propia como el bienestar de los demás. Romanos 14:5-6, por su parte, aborda las diferencias entre creyentes respecto a la importancia que atribuyen a determinados días y pide que cada uno actúe convencido de su decisión.

¿Y sobre el Día de Muertos?

El Día de Muertos se celebra principalmente el 1 y el 2 de noviembre, aunque las actividades pueden extenderse a otras fechas. En 2026, el 1 de noviembre será domingo y el 2, lunes.

Desde la perspectiva bíblica, una distinción importante consiste en separar el recuerdo de una persona de la intención de consultar su espíritu. Deuteronomio 18:10-12 y Levítico 19:31 (citados más arriba), contienen advertencias contra las prácticas de comunicación con los muertos, pero no establecen una prohibición general de recordar a los familiares fallecidos.

Respecto al duelo que también se guarda en el Día de Muertos, la Biblia lo aborda ese proceso humano en distintos pasajes y no presenta el dolor por la muerte como algo que deba evitarse.

En Juan 11, Jesús llora ante la muerte de Lázaro antes de resucitarlo, un episodio que suele citarse para mostrar que el sufrimiento por la pérdida de una persona es compatible con la fe.

En 1 Tesalonicenses 4:13-14, el apóstol Pablo habla de quienes han muerto y anima a los creyentes a no vivir el duelo sin esperanza, relacionando esa esperanza con la muerte y resurrección de Jesús. El texto se refiere a la esperanza cristiana en la resurrección, no a una autorización para comunicarse con los difuntos.

Eclesiastés 9:5 también contiene una reflexión sobre la muerte y el estado de los fallecidos. La interpretación de este pasaje depende, entre otros factores, de la tradición teológica y de cómo se relaciona con otros textos bíblicos sobre la vida después de la muerte.

En consecuencia, recordar a una madre, un padre, un hijo u otro ser querido mediante fotografías, relatos familiares o una visita al cementerio no es lo mismo que intentar obtener mensajes “del más allá”.