REDACCIÓN.- El investigador en inteligencia artificial Jacob Coxon renunció a Anthropic y encendió las alarmas sobre los riesgos que, a su juicio, representa la acelerada carrera por desarrollar sistemas de IA cada vez más avanzados.

Coxon sostuvo que dentro del sector existe preocupación de que los próximos uno o dos años puedan ser determinantes para establecer límites de seguridad. Según explicó, algunos de sus antiguos colegas consideran que la industria atraviesa una etapa decisiva para el futuro de la humanidad.

El experto advirtió que los riesgos podrían incluir el uso de inteligencia artificial para facilitar ataques cibernéticos o desarrollar armas biológicas. También planteó que compañías como Anthropic y OpenAI deberían coordinar esfuerzos para controlar el desarrollo de sistemas capaces de mejorar o crear nuevas herramientas de IA.

Coxon señaló además que incidentes recientes de seguridad y el rápido crecimiento de la industria reforzaron su decisión de hacer pública su preocupación. A largo plazo, considera necesaria una mayor cooperación internacional, especialmente entre potencias como Estados Unidos y China, para reducir los posibles peligros.