Acra, Ghana. — Ghana se ha colocado al frente de una creciente campaña internacional que busca que países, iglesias e instituciones que se beneficiaron de la trata transatlántica de esclavos asuman responsabilidades históricas mediante disculpas formales, programas de reparación, alivio de deuda y compensaciones económicas.

El debate ha cobrado nueva fuerza durante 2026, especialmente después de que en marzo la Organización de las Naciones Unidas aprobara una resolución que reconoce la esclavitud como “el mayor crimen contra la humanidad”, según un reportaje publicado por BBC Mundo.

Ghana, que presentó la resolución ante la ONU, también acogió en junio una cumbre internacional sobre reparaciones en Acra, con representantes de alrededor de 80 países.

El ministro de Relaciones Exteriores de Ghana, Samuel Okuzeto Ablakwa, sostuvo que su país tiene una responsabilidad especial debido al papel que su territorio desempeñó durante siglos en la trata de personas esclavizadas.

Se estima que entre el 10 % y el 15 % de los aproximadamente 12 millones de africanos trasladados por la fuerza hacia América procedían de territorios que hoy forman parte de Ghana, mientras muchos otros fueron embarcados desde sus costas.

Entre las propuestas impulsadas por Ghana se encuentran fondos educativos, becas, programas de inversión para jóvenes africanos, investigaciones de salud y mecanismos de alivio o cancelación de deuda.

La Iglesia anglicana también enfrenta reclamos

El debate también alcanza a la Iglesia de Inglaterra, cuya estructura histórica tuvo vínculos financieros con plantaciones y actividades relacionadas con la esclavitud.

La actual arzobispa de Canterbury, Sarah Mullally, visitó recientemente el Castillo de Cabo Corso, en Ghana, uno de los lugares utilizados para mantener cautivas a personas antes de ser enviadas hacia América.

La Iglesia de Inglaterra ha reconocido su participación histórica y creó un fondo de impacto social de aproximadamente US$135 millones destinado a comunidades afectadas por las consecuencias de la esclavitud.

Ghana también debate la responsabilidad africana

Uno de los puntos más sensibles del debate es la participación de algunos líderes y comerciantes africanos en la captura y venta de otros africanos.

Mientras el Gobierno de Ghana sostiene que el sistema fue estructurado y financiado principalmente por las potencias europeas, dirigentes tradicionales han reconocido responsabilidades internas.

El rey Tackie Teiko Tsuru II, líder tradicional del pueblo ga, pidió disculpas públicamente por la participación de sus antepasados en el comercio de personas esclavizadas.

El monarca considera que reconocer esa responsabilidad fortalece, en lugar de debilitar, la exigencia de reparaciones a las antiguas potencias coloniales.

Un debate que vuelve a tomar fuerza

Reino Unido ha rechazado reiteradamente la posibilidad de pagar compensaciones directas por la esclavitud, mientras organismos africanos continúan aumentando la presión política y diplomática.

La discusión también incluye la relación con millones de descendientes de africanos esclavizados que viven actualmente en Estados Unidos, el Caribe y América Latina.

Ghana ha impulsado campañas para reconectar a la diáspora africana con el continente, aunque algunos críticos advierten que estas iniciativas no deberían limitarse al turismo ni a beneficios económicos, sino también abordar las consecuencias humanas, sociales y psicológicas de siglos de esclavitud.