El programa, respaldado por un préstamo de USD 100 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), permitirá que cualquier estudiante de último año de bachillerato de los institutos nacionales que cumpla los requisitos pueda continuar su formación universitaria, técnica o vocacional. “El Salvador va a poner a disposición de ustedes 50 mil becas”, declaró Bukele ante la multitud. La oferta contempla opciones presenciales, semipresenciales y virtuales, además de becas gestionadas en el extranjero a través de la Dirección de Integración y la Cancillería.
La política educativa incluye a jóvenes de zonas apartadas, como las islas del Golfo de Fonseca y regiones fronterizas con Honduras. Más de 14,000 estudiantes ya reciben apoyo del programa Proceso Formativo y más de 25,000 avanzan en el proceso de certificación para cursar carreras universitarias, técnicas o vocacionales, según datos de la Dirección de Integración.
Bukele vinculó la ampliación del acceso educativo con los avances en materia de seguridad. Muchos jóvenes que antes abandonaban sus estudios por falta de oportunidades o temor a la violencia ahora encuentran en la educación una alternativa, indicó.
La sostenibilidad del programa quedó asegurada con la reciente ratificación legislativa del préstamo del BID, que garantiza financiamiento para esta y futuras generaciones. El gobierno también trabaja con el Banco Mundial y la CAF para fortalecer la transformación educativa y ampliar el alcance de la iniciativa.








