La información sobre el dominicano Óscar Belgal, herido de bala por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) mientras viajaba con su hijo de cinco años en Nueva York, ha dado la vuelta al mundo, recogida por diarios, cadenas informativas y agencias de prensa. El hecho provocó protestas, reclamos de investigación y un enfrentamiento entre las autoridades neoyorquinas y el Gobierno federal.

The Washington Post, El País, Univision y las agencias Associated Press, Reuters y EFE han difundido informaciones sobre el tiroteo ocurrido el jueves 8 de octubre en Marble Hill. La presencia del menor en el vehículo y las versiones contrapuestas sobre la actuación de los agentes han concentrado la atención internacional.
Belgal, de 28 años, recibió un impacto en el cuello durante un intento de arresto. Según la información policial recogida por AP, un agente efectuó siete disparos. El niño resultó ileso. El operativo desencadenó manifestaciones y fuertes cuestionamientos de funcionarios locales.
- El Gobierno estadounidense sostiene que Belgal intentó embestir a los agentes con su automóvil y que estos actuaron ante una amenaza. También le atribuye antecedentes penales y vínculos con los Trinitarios.
Reuters aclaró que no pudo verificar independientemente la versión oficial sobre la maniobra del vehículo.
El alcalde Zohran Mamdani condenó la actuación de ICE y exigió el fin de sus operativos en la ciudad. Entretanto, un juez federal bloqueó la deportación de Belgal mientras sus abogados impugnan la detención.
Más allá de la disputa política, un amplio reportaje de El País describe cómo el incidente quebró la tranquilidad de Marble Hill, una comunidad de fuerte presencia dominicana. El diario recoge el temor de los vecinos y el cambio en la vida cotidiana de un barrio residencial que pasó a convertirse en escenario de protestas y atención mediática.
En otra información, el periódico español señala que los abogados del dominicano expresaron preocupación por su atención médica, al denunciar que seguía con la bala en el cuerpo después de ser trasladado del hospital a instalaciones de detención. La incertidumbre sobre su salud y su futuro migratorio añade tensión a un caso que ha trascendido las calles donde ocurrió.
El temor
De acuerdo con el reporte del medio español, el temor llegó hasta los centros educativos. Una escuela cercana al lugar de los disparos permaneció cerrada al día siguiente, mientras numerosas familias expresaban preocupación por la seguridad de sus hijos.
La periodista describe un vecindario que intenta recuperar su rutina, pero cuyos residentes reconocen que algo ha cambiado profundamente. Ruth Hilario resume ese sentimiento en una frase que sirve de conclusión: "Hay mucho miedo ahora".
Exigen salida jefa de la Policía
La sección de la ciudad de Nueva York de los Socialistas Democráticos de América (DSA por sus siglas en inglés ) está presionando al alcalde Mamdani para que despida a su jefa de la policía después del tiroteo.
La DSA acusó al Departamento de Policía de Nueva York de colaborar con los agentes federales de inmigración y de abusar de los manifestantes que se congregaron en el sitio. La organización instó a Mamdani a responsabilizar a la comisionada de la policía Jessica Tisch.
En respuesta, la vocera de la alcaldía, Dora Pekec, emitió un comunicado en el que aseveraba que no había planes para destituir a la comisionada. "Jessica Tisch es la comisionada de policía y no hay planes de cambiar eso", dijo en un comunicado. Pekec.








