
El Gobierno de Colombia ha solicitado la colaboración de Estados Unidos para desarrollar operaciones militares conjuntas contra organizaciones vinculadas al narcotráfico y grupos armados ilegales, según afirmó este martes el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth. La declaración abre un nuevo capítulo en la cooperación bilateral en materia de seguridad y podría marcar un giro en la estrategia regional contra las redes criminales que operan en América Latina.
Durante un evento celebrado en Panamá, Hegseth aseguró que la petición fue realizada por la administración del recién investido presidente colombiano, Abelardo de la Espriella. De acuerdo con el funcionario, la solicitud contempla la participación del denominado Departamento de Guerra, nombre con el que sectores de la Administración del presidente Donald Trump se refieren al Departamento de Defensa.
"A través del recién investido presidente, Colombia ya ha solicitado que el Departamento de Guerra se una al país en su lucha contra el narcoterrorismo, autorizando operaciones militares conjuntas para acabar con los terroristas y las redes terroristas", declaró Hegseth ante representantes de la coalición regional impulsada por Washington.
Hasta el momento, las autoridades colombianas no han confirmado ni desmentido públicamente las afirmaciones realizadas por el jefe del Pentágono.
Colombia se integrará a la coalición Escudo de las Américas
Asimismo, Hegseth anunció que Colombia se incorporará oficialmente a la coalición internacional conocida como Escudo de las Américas, una iniciativa promovida por Estados Unidos para fortalecer la cooperación entre países del continente frente al crimen organizado transnacional y los cárteles de la droga.
Con esta adhesión, Colombia se convertiría en el decimonoveno miembro de la alianza, que busca coordinar esfuerzos de inteligencia, vigilancia y seguridad entre los gobiernos participantes.
Críticas al Tribunal Penal Internacional
Durante su intervención, el funcionario estadounidense también lanzó duras críticas contra el Tribunal Penal Internacional (TPI) y animó a los países aliados de la región a abandonar el Estatuto de Roma, tratado que dio origen a dicho organismo.
Hegseth sostuvo que sectores de la denominada "izquierda internacional" y medios afines intentan extender de forma indebida la jurisdicción del tribunal sobre las operaciones militares de Estados Unidos y sus socios estratégicos.
En el encuentro participaron además el senador estadounidense Bernie Moreno, el comandante del Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), general Francis L. Donovan, y el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, quien previamente sostuvo una reunión con el secretario de Defensa.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente preocupación regional por el avance de las redes de narcotráfico, el fortalecimiento de grupos armados ilegales y los desafíos de seguridad compartidos entre los países del continente.







