Argentina.– Juan Pablo Díaz, un camionero argentino de 35 años y padre de tres hijas, perdió la vida el pasado 26 de mayo en Rusia, después de viajar a ese país atraído por una oferta de trabajo que, según denuncia su familia, terminó vinculándolo a la guerra contra Ucrania.
Su madre asegura que Díaz fue engañado con la promesa de trabajar como conductor de camiones. Sin embargo, habría recibido entrenamiento militar durante aproximadamente 20 días y posteriormente fue enviado a una zona de combate, donde perdió la vida tras un ataque con dron, de acuerdo con el relato familiar.
La situación también preocupa a familias dominicanas. En República Dominicana han surgido denuncias de ciudadanos que viajaron a Rusia atraídos por oportunidades económicas y terminaron relacionados con el conflicto armado. Algunos familiares aseguran que sus parientes enfrentan dificultades para abandonar el servicio militar y regresar al país.
Entre los casos denunciados figura el del dominicano Juan Carlos Ávila, cuya familia ha cuestionado públicamente el manejo de una documentación de baja militar por parte de la representación diplomática dominicana en Moscú. Sus allegados sostienen que el procedimiento podría comprometer su seguridad, debido a su situación en territorio ruso.
Estos testimonios plantean interrogantes sobre los mecanismos de contratación, las condiciones de los acuerdos y la asistencia consular que reciben los ciudadanos latinoamericanos involucrados en la guerra.
Las denuncias de engaño corresponden a versiones familiares y no deben considerarse hechos judicialmente establecidos.








